Una conexión histórica para el cicloturismo que parte desde Burgos
El trazado del antiguo ferrocarril Santander‑Mediterráneo adquiere una nueva vida como itinerario cicloturista que parte de Burgos y concluye en la bahía de Santander. La propuesta, diseñada para realizarse en cuatro jornadas, recorre 223 kilómetros y enlaza plataformas ferroviarias recuperadas, tramos de Vía Verde y paisajes naturales de notable valor paisajístico y patrimonial.
El recorrido aprovecha tramos de servidumbre ferroviaria que atraviesan la llanura cerealista de la provincia hasta adentrarse en espacios más abruptos, como el desfiladero de La Hoz y el valle del Nela, y continúa hacia Cantabria vinculándose con la Vía Verde del Pas. A lo largo del itinerario aparecen túneles, trincheras y viaductos que recuerdan la escala de la obra ferroviaria original.
“El recorrido aprovecha gran parte del trazado del antiguo ferrocarril Santander‑Mediterráneo”
La primera jornada parte desde la capital burgalesa y llega hasta Oña, con un tramo de aproximadamente 61 km que discurre en gran medida por terreno llano, lo que facilita el tránsito a cicloturistas de distinta experiencia. Desde Oña la ruta se adentra en un tramo de mayor orografía, con túneles y puentes sobre el río Oca y ascensos que conectan con el valle del Nela.
- Distancia total: 223 km
- Etapas: 4 jornadas
- Primera etapa (Burgos–Oña): 61 km
El itinerario combina tramos adecuados para rodar con comodidad —como las largas rectas de la plataforma ferroviaria— con paisajes singulares, entre ellos la comarca de La Bureba, caracterizada por formaciones erosionadas y un rico conjunto de iglesias románicas diseminadas por pequeños núcleos rurales.
Para los habitantes de la provincia, la ruta supone una alternativa de turismo activo y un estímulo para la actividad económica de los municipios por los que discurre. El paso de cicloturistas puede incrementar la demanda de servicios vinculados a la restauración, el alojamiento rural y el transporte de bicicletas, así como impulsar iniciativas locales de promoción patrimonial y natural.
Sin embargo, la conversión de antiguas plataformas ferroviarias en itinerarios navegables requiere medidas de mantenimiento, señalización y seguridad. Los tramos con túneles y viaductos exigen actuaciones puntuales para garantizar la accesibilidad y la conservación, especialmente en temporadas de mayor afluencia. Asimismo, la coordinación entre administraciones de Castilla y León y Cantabria será clave para un trazado continuo y con servicios complementarios.
Para quienes planifiquen la ruta desde Burgos, la primera jornada ofrece un inicio asequible y visualmente variado; las siguientes obligarán a preparar material y calcular etapas en función de la dificultad orográfica. La propuesta sitúa a Burgos como nodo de salida de una experiencia que combina patrimonio ferroviario, cultura rural y acceso al litoral norte.