Fuego fuera de control y confinamientos en la franja costera
Un incendio declarado en Sant Pol, pedanía de La Bisbal d'Empordà, ha arrasado aproximadamente 250 hectáreas y mantiene confinadas a más de 40.000 personas en una decena de municipios del Baix Empordà y su entorno. El episodio, que ha recibido el despliegue de dotaciones terrestres y medidas de Protección Civil, se complica por rachas de tramontana que han empujado la columna de humo y llamas hacia la Costa Brava.
Los servicios de extinción han calificado la situación como fuera de su capacidad de control en determinados frentes, por lo que las autoridades han pedido a la población que evite desplazamientos a la zona y han activado el Plan especial de emergencias por incendios forestales en fase de alerta. La presencia de viento y las condiciones meteorológicas —con una temperatura cercana a 32,5 ºC y una humedad del 34%— dificultan las labores de contención.
"La columna emprendida por la tramontana habría quedado totalmente inclinada sobre las poblaciones costeras" - Bombers de la Generalitat
En el operativo trabajan actualmente 64 dotaciones desplegadas para combatir el fuego y sus posibles focos secundarios. La fuerza del viento, con rachas estimadas entre 40 y 50 km/h, ha sido determinante en la rápida expansión del incendio y en la amenaza a núcleos habitados.
Los municipios afectados por medidas de confinamiento y restricción de movilidad incluyen, entre otros,:
- Calonge i Sant Antoni
- Castell d'Aro, Platja d'Aro i S'Agaró
- Cruïlles, Monells i Sant Sadurní d'Heura
- Forallac
- La Bisbal d'Empordà
- Llagostera
- Santa Cristina d'Aro
Protección Civil ha pedido que no se acuda al área desde el área metropolitana de Barcelona y ha recomendado extremar la precaución en las operaciones de salida. Además, la columna de humo ha afectado a carreteras y zonas residenciales; los Mossos d'Esquadra han procedido a desalojos puntuales, como el de la urbanización Vall Repòs en Santa Cristina d'Aro.
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Superficie aproximada afectada | 250 ha |
| Población confinada | 40.000 personas |
| Dotaciones desplegadas | 64 |
| Rachas de tramontana | 40–50 km/h |
| Temperatura y humedad | 32,5 ºC y 34% |
El comportamiento del incendio se ha visto condicionado además por la existencia de otros dos fuegos activos en la provincia, lo que complica la distribución de medios y la coordinación operativa. Ante esta circunstancia, se mantiene un dispositivo amplio que incluye bomberos, fuerzas de seguridad y recursos de protección civil para garantizar la seguridad en las zonas afectadas.
Para los vecinos de la comarca, las recomendaciones prácticas son claras: seguir las indicaciones de los servicios de emergencia, no acercarse a las áreas afectadas ni entorpecer los trabajos de extinción, y atender los avisos sobre confinamientos o desalojos. Las autoridades insisten en evitar desplazamientos innecesarios hacia el Baix Empordà mientras dure la operación.
La evolución del incendio continúa siendo incierta y depende de la meteorología y de la eficacia de las maniobras de contención. Las próximas horas serán clave para revisar perímetros, asegurar urbanizaciones cercanas y reducir el riesgo a la población costera.