Ola de siniestralidad en los primeros días de julio
En apenas cuatro días del mes de julio se han registrado tres accidentes laborales mortales en Castilla‑La Mancha, dos de ellos por caída desde altura y uno por electrocución. Los sucesos tuvieron lugar en distintos puntos de la región y han reavivado las críticas sindicales sobre la gestión empresarial de la salud laboral y las medidas de prevención.
Dos de los fallecimientos se produjeron en tejados y cubiertas de naves: la madrugada del 2 de julio un trabajador de 42 años perdió la vida tras precipitarse desde una altura de unos cinco metros en Miguelturra (Ciudad Real); poco más de 24 horas después, en el polígono industrial de Toledo, un hombre de 66 años murió al caer desde aproximadamente ocho metros mientras trabajaba en la cubierta de una nave. El tercer siniestro mortal ocurrió en El Casar de Escalona, donde un joven de 22 años falleció electrocutado cuando manipulaba un cuadro eléctrico en la vía pública.
| Fecha | Localidad | Edad | Causa |
|---|---|---|---|
| 2 de julio | Miguelturra | 42 años | Caída desde tejado (~5 m) |
| 3 de julio | Polígono de Toledo | 66 años | Caída desde cubierta (~8 m) |
| 4 de julio | El Casar de Escalona | 22 años | Electrocución |
Además de estos siniestros mortales, en los mismos días se han notificado accidentes graves, como el caso de un trabajador de Domingo Pérez que fue golpeado por una empacadora mientras la reparaba.
Reclamación sindical y preguntas sobre responsabilidades
El secretario general de CCOO en Toledo, Federico Pérez, ha subrayado que la mayoría de los accidentes son evitables y ha pedido a la patronal que modifique su discurso, sustituyendo la referencia constante al absentismo por una apuesta clara por la salud laboral. Pérez ha criticado que, con frecuencia, a los trabajadores que sufren lesiones graves se les estigmatiza posteriormente como absentistas.
"si un trabajador que se cae del andamio y se parte las piernas, es un absentista"
El sindicato reclama medidas concretas de prevención, mayor formación en riesgos laborales y controles más estrictos en los centros de trabajo, especialmente en actividades que implican trabajos en altura o con instalaciones eléctricas. Estas demandas llegan en un contexto en el que las provincias de Toledo y Guadalajara figuran en los primeros puestos del ranking provincial de siniestralidad laboral en España.
- Prevención: inspecciones y protocolos claros en trabajos en altura y con riesgos eléctricos.
- Formación: capacitación continua para la plantilla en riesgos específicos del puesto.
- Responsabilidad empresarial: aplicar y supervisar las medidas de seguridad en obras y naves industriales.
Para los vecinos y empresas de la provincia de Toledo, estos sucesos subrayan la importancia de revisar procedimientos de seguridad, contratar preventores acreditados cuando proceda y garantizar el uso de equipos de protección individual homologados. También ponen de manifiesto la necesidad de una coordinación efectiva entre empresas, mutuas y la Inspección de Trabajo para evitar que accidentes evitable terminen en tragedia.
Mientras se aguardan posibles actuaciones oficiales o investigaciones que clarifiquen las circunstancias concretas de cada suceso, los representantes sindicales apelan a la prudencia y a la adopción inmediata de medidas preventivas que reduzcan el riesgo de nuevos incidentes en talleres, polígonos y obras de la provincia.