Un acto de alcance nacional con sede en Ávila
La Escuela Nacional de Policía de Ávila volvió a situarse en el foco institucional con la jura de la XXXVIII Promoción de la Escala Ejecutiva de la Policía Nacional. En el patio central del centro formativo abulense, la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, subrayó la dimensión ética del servicio público que asumen los nuevos mandos. El acto, al que acudió también el director general de la Policía, Francisco Pardo, reunió a alrededor de 2.000 asistentes entre familiares y autoridades.
La ceremonia supone la culminación del itinerario formativo de los futuros inspectores, que ahora pasarán a incorporarse a sus destinos por el territorio nacional. Más allá de su carácter interno, la cita reafirma el papel de Ávila como sede habitual de grandes eventos de la agenda policial y formativa del Ministerio del Interior.
Los datos de la promoción
| Indicador | Cifra |
|---|---|
| Nuevos inspectores | 377 |
| Hombres | 283 |
| Mujeres | 94 |
| Asistentes al acto | aprox. 2.000 |
El relevo generacional en la Escala Ejecutiva toma cuerpo con una promoción que, según destacó la Secretaría de Estado, llega con preparación específica para afrontar fenómenos delictivos en evolución y un escenario operativo cambiante. La estructura académica de la Escuela de Ávila ha sido clave para este proceso de capacitación.
Llamamiento ético y servicio público
Durante su intervención, Aina Calvo insistió en la dimensión social del trabajo policial y en la necesidad de preservar la confianza pública. En su mensaje a los recién jurados, remarcó el sentido de pertenencia a un proyecto común que trasciende lo individual y que debe ejercerse con cercanía.
"Garantizar la seguridad no constituye únicamente una función técnica, que también, sino que es una responsabilidad ética, profundamente vinculada a los valores que nos identifican como país"
Calvo enmarcó la misión de los inspectores en la protección de derechos y libertades, así como en el mantenimiento de un entorno de convivencia. Aludió a los nuevos retos y amenazas a los que se enfrenta la seguridad pública y a la dotación de herramientas y competencias que reciben para afrontarlos.
Proyección e impacto local
La celebración en la capital abulense consolida a la Escuela como activo estratégico para la ciudad. La capacidad de acoger ceremonias con miles de asistentes sitúa a Ávila en el mapa nacional de eventos institucionales ligados a la formación policial. En este contexto, la continuidad de actos de graduación refuerza la visibilidad de la provincia y afianza un vínculo histórico entre la ciudad y el cuerpo nacional.
El mensaje de las autoridades se centró en la profesionalidad y la atención a la ciudadanía. Los nuevos inspectores, que ahora se integrarán en plantillas de todo el país, afrontan su primer destino en un escenario complejo y tecnológico, con la expectativa de responder a las demandas de seguridad con criterios de eficacia, proporcionalidad y respeto a las personas.
Claves del acto en Ávila
- 377 integrantes de la XXXVIII Promoción juran su cargo como inspectores.
- Intervención de Aina Calvo, con énfasis en la responsabilidad ética de la seguridad.
- Asistencia aproximada de 2.000 personas y presencia del director general Francisco Pardo.
Con esta jura, la Escuela de la capital abulense cierra un nuevo ciclo y proyecta hacia todo el país a una promoción que, según la Secretaría de Estado, llega con vocación de servicio, liderazgo entendido como servicio y compromiso con la ciudadanía. Las líneas de trabajo expuestas marcan el tono de una etapa profesional que se iniciará de forma inminente para cada uno de los integrantes de la promoción.