Acto solemne y multitudinario en el Cefot de Cáceres
El Centro de Formación de Tropa (Cefot) número 1 de Cáceres fue escenario el 11 de julio de una jura de bandera que reunió a 1.514 alumnos y a numerosas familias y allegados, algunos llegados de lugares tan diversos como Madrid, Puerto Rico y Barcelona. La ceremonia, adelantada a las 9:00 horas para evitar las altas temperaturas, tuvo lugar tras la fase de Formación Militar General que los jóvenes iniciaron el pasado 4 de mayo.
El acto congregó a mandos militares y a representantes institucionales en las inmediaciones del centro, donde la presencia de visitantes generó una notable ocupación hotelera en la ciudad durante la jornada.
Participación cacereña y recuerdo institucional
La promoción contaba con 87 militares extremeños, de los que 21 eran de la provincia de Cáceres (cuatro mujeres y 17 hombres). La ceremonia estuvo presidida por el general Juan Manuel Salom Herrera, en su primera intervención al frente de la dirección de Enseñanza, Instrucción, Adiestramiento y Evaluación en la ciudad, y por el coronel director y comandante militar del Cefot número 1 y de la provincia, Álvaro Kromer Espejo.
El coronel destacó que la jura de bandera es «el acto más importante en la vida de un militar» y subrayó la responsabilidad y los valores que asumen los nuevos soldados.
Durante su intervención, el coronel también ofreció un recuerdo hacia las víctimas del grave incendio ocurrido en Almería, mostrando así la solidaridad institucional en un momento de especial carga emocional.
- Fecha: 11 de julio de 2026.
- Alumnos que juraron bandera: 1.514.
- Militares extremeños en la promoción: 87 (21 de Cáceres).
| Concepto | Datos |
|---|---|
| Alumnos | 1.514 |
| Extremeños | 87 |
| Cacereños | 21 (4 mujeres, 17 hombres) |
Para los participantes, la jura supuso uno de los hitos iniciales en su trayectoria en el Ejército y un acto solemne de reafirmación del compromiso hacia la nación. Para la ciudad de Cáceres, la celebración representó además una jornada de actividad extra en el tejido comercial y de servicios, por la llegada de familiares y acompañantes que coparon plazas hoteleras y espacios públicos en las inmediaciones del centro militar.
La ceremonia, que incluyó relevos y la formalidad propia de este tipo de actos castrenses, sirvió también para remarcar ante los asistentes la transformación de los jóvenes tras semanas de formación y para recordar la responsabilidad que implica su nueva condición de militares.