El Museo de Arqueología de Álava ha puesto hoy a la vista de la ciudadanía una pequeña cabeza de Baco que procede del yacimiento de Arkaia y cuyo paradero fue incierto durante décadas. La pieza, encontrada en 1976, ha estado fuera del circuito expositivo durante más de cuarenta años y ha permanecido los últimos cuatro años precintada a la espera de resoluciones judiciales. A partir de ahora podrá contemplarse en la entrada del museo, en la calle de la Cuchillería de Vitoria, dentro de la exposición titulada «La odisea de Baco», que permanecerá abierta hasta el 30 de septiembre.
Un hallazgo local con recorrido turbulento
El busto fue hallado en las excavaciones iniciales del yacimiento de Arkaia, uno de los concejos que forman parte del municipio de Vitoria-Gasteiz. A lo largo de los años, Arkaia ha aportado numerosos restos romanos y prerromanos: desde estructuras termales hasta pavimentos y decoraciones en mármol de las fases constructivas de los siglos I y II. Entre esos materiales apareció esta pequeña escultura que, pese a su tamaño, contiene rasgos suficientes para ser atribuida al dios del vino en la tradición romana.
La pieza había sido exhibida en el Museo de Arqueología de Álava durante años, aunque en algún momento del recorrido su originalidad y ubicación se perdieron de vista y terminó en manos de particulares. Fue localizada más tarde en posesión del ex alto cargo Jon Buesa, situación que motivó actuaciones y un proceso que acabó con el precinto de la obra y trámites judiciales. Superado ese periodo legal, el museo la incorpora ahora de manera definitiva a su exposición temporal.
Identificación y puesta en contexto
Aunque la escultura carece de algunos atributos clásicos asociados a Baco, los especialistas han apoyado su atribución en los rasgos formales y en la tipología de pequeñas copias distribuídas en época romana. En la cartelería que acompaña la pieza se concluye que ciertos elementos del rostro —como la disposición del cabello y la barba— remiten a modelos griegos o a su transmisión a través de copias romanas.
“algunos rasgos iconográficos del rostro (cabello y barba), que son muy similares a los del modelo original griego del siglo V a. C.”
La muestra no se limita a enseñar la cabeza: junto a la escultura hay paneles explicativos que combinan datos técnicos, imágenes del yacimiento y apuntes sobre la legislación que regula el patrimonio arqueológico, con el objetivo de ofrecer al público un recorrido que explique tanto el contexto arqueológico como el proceso de recuperación y custodia.
Qué aporta la exposición a la ciudadanía de Álava
Para los vecinos de la provincia, la exhibición representa varias aportaciones concretas:
- Recuperación y visibilidad de un bien patrimonial local que estuvo fuera del acceso público.
- Información divulgativa sobre el yacimiento de Arkaia y las etapas romanas detectadas en el entorno.
- Transparencia acerca de los procedimientos legales y administrativos que afectan al patrimonio arqueológico.
La exposición permanecerá abierta hasta el 30 de septiembre y la pieza se muestra protegida tras un cristal en la sala principal del museo. Su presencia refuerza la continuidad de la labor arqueológica y museística en Álava y devuelve a la comunidad un testimonio material directo de su pasado romano.
| Hecho | Fecha |
|---|---|
| Descubrimiento en Arkaia | 1976 |
| Periodo fuera del circuito público | Más de 40 años |
| Precinto por vías judiciales | 4 años |
| Exposición en el museo | Hasta 30 de septiembre (actual) |
La adecuación de la pieza y los paneles didácticos permiten que no sólo los especialistas, sino también el público general y los escolares interesados en la historia local puedan entender mejor la secuencia histórica que va desde las ocupaciones prerromanas hasta la presencia romana en Álava. La exhibición remarca asimismo la importancia de una custodia responsable y de los canales legales para proteger y devolver al patrimonio común los objetos hallados en yacimientos que pertenecen al territorio.