Un establecimiento pionero que sigue activo en el barrio de Guanarteme
En 1967, en la ribera que bordea la playa de Las Canteras, abrió sus puertas un pequeño local que iba a marcar un hito en la historia gastronómica de España. El restaurante Fuji, fundado por Toshihiko Sato, se creó para atender a la colonia japonesa vinculada a la actividad atunera del Puerto de La Luz, que entonces recibía con regularidad decenas de barcos procedentes de Japón.
La presencia prolongada de tripulaciones y agentes de la flota nipona generó la demanda de un espacio donde reencontrarse con los sabores de su tierra. Ese nicho dio origen a un establecimiento que, casi seis décadas después, continúa en funcionamiento y mantiene su reconocimiento dentro del tejido hostelero de la ciudad.
El impacto de este local va más allá de la oferta culinaria: su historia documenta una etapa relevante del puerto y de la ciudad, cuando Gran Canaria era un punto logístico clave en el Atlántico para las empresas pesqueras japonesas. La elección del barrio de Guanarteme, junto a Las Canteras, no fue casual; respondía a la cercanía con el muelle y a la confluencia de marineros, comerciantes y viajeros.
- Año de apertura: 1967.
- Fundador: Toshihiko Sato.
- Ubicación: barrio de Guanarteme, junto a la playa de Las Canteras.
- Relevancia: primer restaurante japonés documentado en España.
El Fuji ha acogido además a visitantes ilustres que han contribuido a consolidar su fama más allá del archipiélago. Entre los nombres que figuran en la lista de clientes se encuentran John Travolta y Samuel L. Jackson, este último citado por haber regresado tras el rodaje de la película The Beast.
| Elemento | Dato |
|---|---|
| Apertura | 1967 |
| Fundador | Toshihiko Sato |
| Clientes famosos | John Travolta; Samuel L. Jackson |
Para los residentes de Las Palmas de Gran Canaria, el Fuji es más que un lugar donde consumir comida japonesa: es un testigo material de la relación entre la ciudad y el mar, del asentamiento temporal de comunidades extranjeras y de la transformación de la oferta gastronómica local a lo largo de los últimos años. Su continuidad también supone un activo para el turismo cultural y gastronómico, pues vincula la tradición portuaria con la identidad urbana del litoral.
La historia del restaurante ilustra cómo dinámicas comerciales —en este caso, la pesca y el tráfico marítimo— pueden dejar huellas duraderas en la estructura social y comercial de una ciudad. Mantener y reconocer espacios como el Fuji ayuda a conservar la memoria colectiva y a comprender parte del desarrollo económico y demográfico de la capital grancanaria en la segunda mitad del siglo XX.
En un contexto en el que la gastronomía internacional se ha popularizado en España, la permanencia del Fuji recuerda que Las Palmas de Gran Canaria fue, en cierto sentido, una avanzadilla: mucho antes de la moda del sushi, ya existía un establecimiento plenamente integrado en la vida local que ofrecía cocina japonesa auténtica a marineros, empresarios y viajeros.