Un doble galardón para una tradición gijonesa
La 35.ª Fiesta de la Sidra de Gijón culminó este domingo con el triunfo de Sidra Canal, que obtuvo el "Elogio de Oro" al mejor producto y el "Tonel de Oro" por su trayectoria. El reconocimiento tuvo lugar en la plaza Mayor, donde miles de personas participaron en la jornada dedicada a la bebida emblemática de Asturias.
El negocio familiar, fundado en 1955 por Avelino Canal y María Cristina Palacio, fue representado este domingo por Andrés Canal, actual gerente del llagar. En el escenario recibió los galardones acompañado por la alcaldesa, Carmen Moriyón, y concejales del equipo de gobierno. Preguntado por el premio, expresó su emoción con estas palabras:
"Tengo una emoción terrible"
La decisión del jurado se conoció pasadas las dos de la tarde. El fallo correspondió a un panel integrado por Miguel Ángel Prieto, Loreto García, Víctor Manuel Fernández, Jackeline Marcano y Jorge Ramos, mientras que Jonathan Trabanco se encargó del escanciado oficial de las botellas presentadas.
- 15 llagares participaron con casetas en la plaza Mayor y la plaza del Marqués.
- El certamen incluyó actividades previas: récord de escanciado simultáneo y jornada de sidra casera.
- Sidra Canal fue distinguida tanto por su producto DOP como por su trayectoria de siete décadas.
La presencia de visitantes y vecinos ante las casetas confirmó que la Fiesta sigue siendo uno de los reclamos más potentes del verano gijonés. La degustación y la exhibición de productos locales llenaron el espacio público y generaron un ambiente festivo que, según comerciantes y asistentes, contribuye a dinamizar el comercio local y la hostelería de la ciudad.
| Premio | Galardonado |
|---|---|
| Elogio de Oro | Sidra Canal |
| Tonel de Oro | Sidra Canal |
Desde su creación en 1955, el llagar Canal se ha mantenido como una referencia en Lavandera. El reconocimiento público de esta edición subraya la pervivencia de las empresas tradicionales y su papel en la identidad gastronómica de Asturias. Para los vecinos de Gijón, la fiesta supone además una oportunidad anual para reafirmar vínculos con la cultura sidrera y apoyar a los productores locales.
La organización destacó la participación de los 15 llagares y la implicación de instituciones y público. Con este cierre, la 35.ª edición deja sobre la mesa la posibilidad de mantener y ampliar iniciativas que favorezcan la promoción de la sidra como producto con denominación de origen y como motor cultural y económico en la ciudad.