Una obra que cambió la vida de dos pueblos
Antes de la llegada del acero y del viaducto, las gentes de Pino del Oro y Villadepera cruzaban el Duero en barca: un sistema dependiente del caudal y de las condiciones meteorológicas que limitaba la comunicación de personas, ganado y mercancías. Ese escenario quedó atrás con la construcción del Puente de Requejo, popularmente conocido como Puente Pino, inaugurado el 15 de septiembre de 1914.
Diseñado por el ingeniero José Eugenio Ribera, especialista en puentes metálicos, el viaducto supuso un salto técnico y funcional para la zona. Su gran arco de acero tiene una luz de 120 metros, y el tablero se sitúa aproximadamente a 90 metros sobre el cauce del Duero, cifras que en su momento lo colocaron entre los puentes más destacados de España por longitud y altura.
Valor técnico, coste y leyenda
La construcción del puente no estuvo exenta de sobrecostes: la obra finalizó con un presupuesto de 599.000 pesetas, frente a las 348.000 pesetas inicialmente previstas. Además de su relevancia práctica, la infraestructura fue fuente de historias y anécdotas locales que han pasado al imaginario colectivo de la comarca, entre ellas relatos sobre la Guerra Civil que aún hoy se recuerdan en los municipios ribereños.
"Este puente-viaducto, actualmente en servicio, constituye un hito de la ingeniería española del siglo XX por sus prestaciones, innovación técnica y belleza", explica el Ayuntamiento de Pino del Oro.
El Ayuntamiento pone en valor su ligereza y esbeltez, así como su integración en un paraje abrupto que realza la presencia del Duero. La estructura no sólo facilitó las comunicaciones entre las comarcas de Aliste y Sayago, sino que ha pasado a ser uno de los atractivos turísticos de la provincia.
Datos clave
- Inauguración: 15 de septiembre de 1914.
- Ingeniero proyectista: José Eugenio Ribera.
- Luz del arco: 120 metros.
- Altura aproximada del tablero sobre el río: 90 metros.
- Coste final: 599.000 pesetas (presupuesto inicial: 348.000 pesetas).
La conservación de puentes históricos como el de Requejo plantea cuestiones prácticas para los ayuntamientos y la Junta de Castilla y León: mantenimiento, seguridad vial y aprovechamiento turístico. Para los vecinos de los municipios cercanos implica, además, la preservación de un elemento identitario que marcó el tránsito de un modo de vida dependiente del río a otro basado en la conexión permanente entre orillas.
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Inauguración | 15/09/1914 |
| Proyectista | José Eugenio Ribera |
| Luz del arco | 120 m |
| Altura del tablero | ~90 m |
| Coste final | 599.000 pesetas |
Para los residentes en la zona, el Puente de Requejo es hoy un punto de paso cotidiano y un símbolo del patrimonio industrial y civil de la provincia. Su pervivencia y difusión como reclamo turístico conectan la memoria histórica con la actividad económica local, especialmente en municipios pequeños cuya oferta turística se apoya en elementos singulares del territorio.
La historia del viaducto, desde su planificación hasta las anécdotas que lo rodean, sigue presente en la narrativa de las orillas del Duero. Mantener y poner en valor estas infraestructuras es clave para conservar la identidad local y para favorecer oportunidades de desarrollo vinculadas al patrimonio y al paisaje ribereño.