Un gimnasio doméstico para compatibilizar familia y deporte
En una terraza de Roquetas de Mar, detrás de la apariencia de un espacio pensado para el disfrute familiar, se esconde una solución humilde y práctica a un problema habitual: cómo mantener la actividad física cuando las obligaciones familiares y laborales dificultan desplazarse a centros deportivos. Laura Rodríguez y Antonio José Corral (Junior) han transformado un armario de la terraza en lo que llaman South Gym, un diminuto centro de entrenamiento de apenas dos metros cuadrados equipado para realizar entrenamientos de fuerza.
La escena general de la terraza —césped artificial, jardín vertical y una pequeña zona para el café donde juegan los niños— no anticipa lo que contienen las puertas de ese armario gris. En su interior, ordenado y aprovechando al máximo cada centímetro, aparecen un banco de musculación, una estructura con poleas, barras, discos olímpicos, mancuernas ajustables y kettlebells. Todo ello permite a la pareja llevar a cabo «prácticamente cualquier entrenamiento de fuerza» sin tener que acudir a un gimnasio convencional.
"Podemos hacer prácticamente cualquier entrenamiento de fuerza. No echamos de menos un gimnasio convencional"
La decisión de instalar este gimnasio doméstico responde a una necesidad concreta: conciliar el cuidado de los hijos con la práctica deportiva. En el relato de la pareja aparece la cotidianeidad propia de muchas familias: un bebé de tres meses y otro hijo de seis años, horarios apretados y la imposibilidad de salir por la noche a entrenar. La solución fue traer el gimnasio a casa.
Organización, usos y posibilidades
El proyecto, además del componente práctico, muestra cómo se puede optimizar el espacio exterior de una vivienda sin renunciar a zonas de ocio. El armario permanece cerrado y recogido cuando no se utiliza, integrándose en una terraza pensada para la vida familiar.
- Espacio ocupado: 2 m².
- Usuarios habituales: la pareja y, en ocasiones, familia cercana.
- Función principal: entrenamientos de fuerza y acondicionamiento.
El nombre elegido, South Gym, hace referencia al sur, al lugar donde residen, y resume el carácter local y doméstico del proyecto. Aunque la iniciativa tiene un tono doméstico y personal, puede servir de referencia para vecinos con dificultades para desplazarse a centros deportivos o para quienes busquen soluciones de entrenamiento en espacios reducidos.
| Equipo instalado | Función |
|---|---|
| Banco de musculación | Ejercicios de fuerza y apoyo |
| Estructura con poleas | Variedad de ejercicios de tracción |
| Barras y discos olímpicos | Levantamientos y fuerza máxima |
| Mancuernas ajustables y kettlebells | Entrenamientos funcionales y accesorios |
Para los vecinos de Roquetas de Mar, iniciativas como ésta subrayan dos realidades: por un lado, la creatividad doméstica para resolver problemas cotidianos; por otro, la persistente necesidad de opciones de deporte accesible y flexible que respondan a la realidad de familias con horarios limitados. No es una solución exclusiva ni extrapolable a cualquier vivienda, pero sirve como ejemplo práctico de cómo aprovechar espacios aparentemente pequeños sin sacrificar la vida familiar.
El caso de Laura y Junior —dos jóvenes padres que han priorizado la organización y la versatilidad del hogar— plantea también preguntas sobre movilidad, oferta de servicios municipales y necesidades de infraestructuras que permitan a los vecinos hacer deporte sin renunciar al tiempo con sus hijos. Mientras tanto, South Gym permanece como un ejemplo local de cómo un pequeño espacio puede asumir grandes funciones.