Balance económico de 2025
La demarcación de Girona cerró 2025 con un crecimiento del valor añadido bruto del 2,9%, una evolución que se sitúa por debajo de la media de Catalunya y también de las provincias de Barcelona, Tarragona y Lleida. El dato resulta llamativo porque coincide con una serie de indicadores laborales y turísticos en máximos históricos.
El mercado laboral fue el apartado más destacado: las afiliaciones a la Seguridad Social ascendieron hasta las 351.360, mientras que la Encuesta de Población Activa (EPA) reflejó una ocupación media anual cercana a las 400.000 personas. Al mismo tiempo, el registro de paro descendió y se situó en poco más de 28.500 personas, el nivel más bajo desde 2007, lo que arroja una tasa de desempleo del 8,4%.
Paradoja entre dinamismo y ritmo de crecimiento
Pese a los buenos datos de empleo, turismo y exportaciones, la economía gerundense avanzó menos que el conjunto de Catalunya. El contraste sugiere una desconexión entre la intensidad de la actividad (personas ocupadas, viajeros, ventas al exterior) y la variación del valor añadido, lo que plantea preguntas sobre productividad, estructura empresarial y tipos de ocupación que prevalecen en la demarcación.
- Población: 838.000 residentes a principios de 2026, con un crecimiento del 0,9% en 2025 y un 22% de residentes extranjeros.
- Afiliaciones: aumento del 2,1% hasta 351.360 puestos cotizados.
- Ocupación (EPA): incremento del 3,4%, media anual cercana a 400.000 personas.
- Desempleo: descenso del 6,4% y 28.500 desempleados registrados; tasa del 8,4%.
- Centros de trabajo: ligerísima caída del 0,2% hasta 28.035 centros.
| Indicador | Dato 2025 |
|---|---|
| Crecimiento VAB | 2,9% |
| Afiliaciones SS | 351.360 |
| Ocupados (media EPA) | ~400.000 |
| Parados registrados | ~28.500 |
| Tasa de paro | 8,4% |
| Residentes | 838.000 |
Distribución sectorial y territorial
El avance del empleo no fue homogéneo por sectores ni comarcas. Los servicios impulsaron la ocupación en el Gironès, l'Alt Empordà, el Baix Empordà, la Selva y la Cerdanya, mientras la industria mantuvo su relevancia en la Garrotxa, el Pla de l'Estany y la Selva. En cambio, la agricultura registró pérdidas de empleo. Además, aunque aumentaron las afiliaciones en todas las comarcas, el número de centros de trabajo descendió ligeramente, indicador que plantea dudas sobre la dimensión y la resiliencia del tejido empresarial local.
Impacto local y retos
Para los vecinos y las administraciones de Girona, los datos presentan implicaciones prácticas: por un lado, la mejora del mercado laboral y el tirón turístico suponen mayor presión sobre servicios públicos, transporte y vivienda; de hecho, la demanda contribuyó a que la vivienda se encareciera en 2025. Por otro lado, el menor avance del valor añadido respecto al resto de Catalunya cuestiona la capacidad de generar mayor valor por hora trabajada y la necesidad de políticas que fomenten la productividad, la diversificación empresarial y el aumento del tamaño medio de las empresas.
En resumen, Girona encara 2026 con indicadores de empleo y turismo en niveles históricos, pero con el desafío de traducir ese dinamismo en un crecimiento económico más robusto y equilibrado a lo largo del territorio.