Controles previos y revisión posterior en el Fortí de la Reina
La supervisión de la seguridad en el Concurso de Focs Artificials de Tarragona incluye controles continuados desde la mañana hasta después de los disparos. Agentes de la Guardia Civil se despliegan en el Fortí de la Reina para verificar la documentación, comprobar los planos de carga y vigilar que no quede material pirotécnico sin detonar.
Según la información facilitada por la propia Guardia Civil, hasta cinco agentes se organizan para cubrir las distintas fases: dos efectivos que llegan por la mañana para vigilar el montaje del material y otros tres que se incorporan por la tarde y la noche para seguir la exhibición y realizar la inspección final del punto de disparo.
- 8:30 horas: inicio de la supervisión del montaje.
- Comprobación de carnés y cualificaciones del personal pirotécnico.
- Inspección del plano de disposición de la carga y distancias de seguridad.
- Revisión final y quema inmediata de cualquier resto de pólvora no consumida.
"Es importante que se queme todo, no puede quedar nada" - Raquel Batuecas, cabo de Intervención de la Guardia Civil en Tarragona
La empresa responsable del disparo en esta edición fue Pirotecnia Alto Palancia, con material preparado en el mismo recinto desde el que se lanza el castillo. Antes de autorizar la celebración, los agentes revisan que cada profesional cuente con el carné correspondiente —experto o aprendiz en manipulación de pirotecnia— y elaboran un informe que remiten a la Subdelegación del Gobierno.
Distancias de seguridad y comprobaciones técnicas
Los planos aportados por las empresas pirotécnicas sirven para fijar distancias mínimas que deben respetarse con el fin de proteger al público y al entorno urbano. Para el mayor calibre, el esquema exige más de 150 metros respecto de los edificios y, en general, un mínimo de 250 metros de separación entre la zona de disparo y la audiencia.
| Concepto | Medida |
|---|---|
| Separación mínima respecto del público | 250 metros |
| Distancia mínima respecto de edificios (mayor calibre) | 150 metros |
| Tiempo tras el final del castillo para la revisión | 15 minutos |
| Número de agentes implicados en total | 5 |
Tras la exhibición, el proceso de control continúa: tres guardias civiles inspeccionan el terreno un cuarto de hora después del castillo para comprobar que toda la carga se ha consumido. Cuando detectan residuos o piezas que no han prendido, se procede a su incineración in situ para evitar que permanezca material explosivo en la zona de disparo.
Impacto para los vecinos y seguridad colectiva
Estas medidas buscan reducir al mínimo el riesgo de incidentes derivados de restos de pólvora y garantizar que el desarrollo de los fuegos artificiales no suponga un peligro residual. La verificación de carnés y la exigencia de planos con las distancias precisas son pasos que permiten a la administración local y a la Guardia Civil tener constancia de la solvencia técnica de las empresas que actúan en Tarragona.
Para los vecinos y visitantes que acuden al Fortí de la Reina, la presencia de efectivos y las inspecciones posteriores suponen una garantía adicional. Sin embargo, la exigencia de respetar las áreas acotadas y las indicaciones de seguridad continúa siendo responsabilidad compartida entre organizadores, fuerzas de seguridad y público.
La práctica de quemar en el acto cualquier resto no consumido constituye una medida preventiva inmediata que evita almacenar material sensible en el recinto. De este modo, se completa un protocolo que abarca desde la autorización técnica hasta el cierre efectivo del operativo tras la revisión final.