Un martes por la noche de Mundial, millones de espectadores se reúnen frente al televisor, en bares o en plazas para seguir un partido que puede decidir una final. En medio de la algarabía, la Sociedad Española de Cardiología (SEC) lanza una advertencia: la pasión por el fútbol puede traducirse en un riesgo real para el corazón.
El mecanismo: estrés, catecolaminas y aumento del riesgo
Según Ignacio Fernández Lozano, presidente de la SEC, diversos estudios, entre ellos investigaciones hechas en Alemania, han mostrado un aumento de los ingresos hospitalarios por episodios cardiovasculares —angina, infarto y otros eventos coronarios agudos— coincidiendo con la celebración de partidos importantes del Mundial y en las horas posteriores. También cita un estudio desarrollado en Cádiz que encontró más eventos cardiovasculares y visitas a urgencias cuando el equipo local perdía.
“Los mejores estudios que conozco están hechos en Alemania y en ellos analizaron las estadísticas de los ingresos hospitalarios. Vieron que la incidencia de eventos cardiovasculares... se incrementaban durante las horas que se celebraban los partidos importantes del Mundial de Fútbol”, explica Ignacio Fernández Lozano.
El cardiólogo explica el porqué: cualquier situación de estrés provoca una liberación de catecolaminas —dopamina, noradrenalina y adrenalina— que elevan la frecuencia cardiaca y la presión arterial. Ese estado es comparable a someter al corazón a un esfuerzo sostenido, lo que aumenta la probabilidad de que ocurra un evento coronario.
Quién corre más riesgo y qué hacer
La SEC advierte que el riesgo es mayor en personas con cardiopatías conocidas, pero también puede aparecer en quienes desconocen su enfermedad previa: «a veces el paciente no sabe que tiene un problema hasta que lo tiene», señala Lozano. El seguimiento apasionado de un partido puede, por tanto, desenmascarar una patología latente.
- Riesgo aumentado: personas con antecedentes cardiacos y quienes padecen factores de riesgo cardiovascular.
- Desencadenante: exposición a estrés intenso durante el partido (tensión, gritos, consumo de alcohol).
- Prevención: control de la medicación, evitar el exceso de estimulantes y consultar al médico si existen síntomas preocupantes.
Los consejos prácticos que se desprenden de las observaciones de la SEC son sencillos: mantener la medicación habitual, moderar el consumo de alcohol y estimulantes, y ante dolores torácicos, mareo intenso o sudoración profusa acudir a urgencias sin demora.
| Elemento | Impacto |
|---|---|
| Catecolaminas | Aumento de FC y presión arterial |
| Eventos observados | Infarto, angina, ingresos hospitalarios |
| Contextos señalados | Partidos importantes del Mundial; derrotas locales (estudio Cádiz) |
La relación entre emoción y salud cardiovascular debe tomarse en serio: no se trata de asustar a quienes disfrutan del fútbol, sino de informar y proteger a los colectivos más vulnerables. En noches de alta tensión deportiva, la recomendación de los expertos es combinar el disfrute con la prudencia: el corazón también juega su partido.