Un verano con alta demanda y más riesgos laborales para las camareras de piso
Con la temporada estival en marcha, la provincia registra previsiones de ocupación superiores al 85% en muchos destinos y por encima del 90% en puntos como Benidorm, según la patronal HOSBEC. Ese empuje turístico pone de relieve la presión que sufren las trabajadoras de limpieza de hoteles: las llamadas Kellys alertan de jornadas intensas, altas tasas de bajas y una escasa prevención de riesgos que les provoca problemas físicos crónicos.
La Asociación de Kellys de Benidorm y la Marina Baixa describe ritmos de trabajo «a contrarreloj», con una media de 20 a 25 habitaciones por jornada para cada camarera, muchas veces en estancias que incluyen hasta cuatro camas. Además, la reducción de la duración media de las estancias incrementa las entradas y salidas, lo que traduce en más limpiezas profundas en menos tiempo.
"Trabajan a contrarreloj"
Ante esta realidad, su portavoz, Yolanda García, reclama medidas concretas en la normativa turística autonómica: que la Ley de Turismo de la Comunitat Valenciana obligue a instalar camas elevables en los establecimientos. Esta medida ya está implantada en comunidades como Baleares y Canarias y, según las Kellys, serviría para reducir lesiones frecuentes como la lumbalgia o la ciática.
Además de la obligatoriedad de camas elevables, las demandas incluyen:
- Reducir el número de habitaciones asignadas por camarera de piso.
- Incrementar la contratación de personal para afrontar las oleadas turísticas.
- Multiplicar las inspecciones de trabajo, especialmente durante los meses de máximo ocupación.
- Actuación de oficio ante posibles irregularidades en hoteles.
La Asociación advierte también de que el convenio provincial de Hostelería está cercano a su finalización y que no se han convocado las mesas específicas entre patronal y sindicatos para calcular las cargas de trabajo, un paso que consideran esencial para ajustar condiciones y prevenir enfermedades laborales.
| Concepto | Dato |
|---|---|
| Ocupación estimada (provincia) | >85% |
| Ocupación estimada (Benidorm) | >90% |
| Habitaciones por camarera (media declarada) | 20–25 |
Para los residentes y el sector turístico de la provincia, la reivindicación plantea cuestiones prácticas: la instalación de camas elevables supone una inversión inicial para los alojamientos, pero las Kellys sostienen que podría reducir bajas laborales y costes asociados a la sustitución o a reclamaciones por lesiones. Del mismo modo, más inspecciones laborales y un reparto de trabajo ajustado tienen efecto directo en la calidad del empleo y, en último término, en la prestación del servicio turístico.
El debate se sitúa en la confluencia entre la sostenibilidad del modelo turístico y la dignidad en el empleo: adaptar la normativa autonómica o acordar medidas en el convenio provincial son vías que, según la asociación, ayudarían a mitigar el estrés físico que dispara el verano alicantino.
Las organizaciones empresariales, sindicatos y la administración autonómica tendrán en los próximos meses la oportunidad de abordar estas demandas para encontrar fórmulas que compatibilicen la alta ocupación estival con condiciones laborales seguras para las trabajadoras que sostienen, día a día, la oferta turística de la provincia.