Decisión discreta y con impacto político
Marruecos ha cerrado de nuevo las aduanas terrestres que conectan con Ceuta alegando que su funcionamiento podría entorpecer la Operación Paso del Estrecho (OPE), la campaña estival de retorno de personas residentes en Europa que discurre desde mediados de junio hasta mediados de septiembre. Aunque el cierre apenas altera el flujo comercial efectivo entre Ceuta y Marruecos, la medida tiene un claro valor político al recordar el control que Rabat ejerce sobre esa frontera.
Según informaciones difundidas por medios nacionales y fuentes locales, la comunicación de la clausura se hizo con mucha discreción. A diferencia del año anterior —cuando la aduana marroquí trasladó la decisión por correo en francés a las autoridades españolas— en esta ocasión sólo fueron informados los pocos operadores que utilizan esas instalaciones. La Delegación del Gobierno en Melilla confirmó el cierre; la delegación de Ceuta, por su parte, no contestó a las solicitudes de información.
“La aduana comercial estará cerrada hasta que acabe la OPE”,
Así lo trasladó telefónicamente Arantxa Campos, representante empresarial en Ceuta. Enrique Alcoba, su homólogo en Melilla, corroboró que no existe comunicación oficial y que la información procede de los agentes aduaneros locales.
Consecuencias prácticas y contexto
En términos económicos, el efecto es reducido: desde Ceuta las importaciones desde Marruecos son marginales —fundamentalmente áridos para la construcción— y en Melilla la actividad comercial se limita a algunos productos puntuales, como las sandías. La reapertura de aduanas en febrero de 2025 fue calificada entonces por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, como un “hito histórico”, pero en la práctica estas infraestructuras apenas han llegado a funcionar de forma sostenida.
- Periodo de la OPE: de mediados de junio a mediados de septiembre.
- Población potencial de retorno: una parte de los cerca de 3,5 millones de marroquíes residentes en Europa.
- Comunicación: información transmitida de forma discreta a operadores; sin nota oficial en Ceuta.
Qué implica para la ciudad y sus operadores
Para la mayoría de los vecinos la medida tendrá apenas efectos visibles en la vida cotidiana, aunque añade un factor de incertidumbre para empresas y agentes logísticos que, en los escasos casos en que usan esa vía, dependen de la continuidad administrativa. Además, el cierre refuerza una percepción política: Rabat mantiene capacidad de actuación sobre el control fronterizo y puede modular el paso según sus prioridades, algo que en Ceuta se interpreta como un recordatorio del papel que juega Marruecos en la gestión de la frontera sur.
| Aspecto | Situación |
|---|---|
| Operación invocada | OPE / Marhaba (mediados junio–mediados septiembre) |
| Impacto comercial | Limitado (áridos, sandías y comercio puntual) |
| Comunicación oficial | Melilla confirmó; Ceuta no respondió |
La decisión, aunque con escasa repercusión práctica sobre el comercio diario, vuelve a colocar en el centro del debate local la relación con Marruecos y la gestión de fronteras, asuntos de interés constante para los vecinos de Ceuta. Además, subraya la necesidad de canales de información claros entre autoridades y operadores para minimizar efectos inesperados en momentos de alta movilidad estival.