Almería registra un 5% del parque residencial que no está disponible para la población local
La provincia de Almería cuenta con 21.970 viviendas que, por su destino turístico o porque pertenecen a propietarios que no residen en el territorio, se encuentran fuera del alcance de la demanda local, según el informe anual del Banco de España. Ese volumen equivale al 5% del parque residencial provincial, un porcentaje que sitúa a Almería por encima de la media nacional, fijada en el 3,3%.
El Ministerio de Vivienda contabilizó 439.403 residencias en la provincia en 2025, aportando así la base para la cifra absoluta ofrecida por el organismo supervisor. La posición de Almería en el ranking provincial coloca a la provincia por detrás de territorios netamente turísticos como Baleares o Málaga, pero por delante de otras provincias andaluzas y del Levante.
| Provincia (ejemplos) | % viviendas no residenciales |
|---|---|
| Almería | 5% |
| Media nacional | 3,3% |
| Málaga | 14,1% |
Complementariamente, el Instituto Nacional de Estadística (INE) publica datos específicos sobre viviendas turísticas: en mayo se registraron 7.092 inmuebles de este tipo en la provincia, lo que supone un aumento del 47,41% respecto a 2020. La distribución de esas viviendas está claramente polarizada: el litoral y los principales destinos de sol y playa concentran la mayor parte de la oferta.
- Municipios con mayor número absoluto de viviendas turísticas: Vera (1.171), Níjar (1.065), Roquetas de Mar (1.040), Mojácar (1.033) y la capital (960).
- Localidades con mayor presión relativa (viviendas turísticas por censo total): Níjar (6,87%), Vera (5,59%), Pulpí (4,49%), Carboneras (4,28%).
- Excepciones en el interior: hay 27 municipios sin registro de viviendas turísticas, entre ellos Bayarcal, Rágol o Turrillas; sin embargo, Laroya destaca por un porcentaje del 7,39%, muy superior al de otras localidades de su entorno.
El crecimiento acelerado del segmento turístico —casi un aumento del 50% en seis años según el INE— añade presión a la disponibilidad y a los precios en el mercado residencial, circunstancia que repercute en el acceso a la vivienda para hogares que buscan residencia habitual. La concentración en municipios costeros hace que determinadas zonas sufran procedimientos más agudos de sustitución de vivienda permanente por uso vacacional o de segunda residencia.
Para los vecinos esto tiene efectos directos: menor oferta disponible para compra y alquiler, posible incremento de los precios y cambios en la dinámica de servicios locales vinculados a una población estacional. En algunos municipios, la proporción de viviendas turísticas ya representa una fracción significativa del parque, con implicaciones en planificación urbanística y en políticas municipales sobre hospedería y vivienda.
Las cifras del Banco de España y del INE ofrecen un diagnóstico cuantitativo; las decisiones sobre fiscalidad, regulación de pisos turísticos o incentivos para vivienda habitual corresponden a administraciones estatales, autonómicas y locales. En la provincia de Almería, la distribución desigual entre litoral e interior sugiere la necesidad de respuestas adaptadas a realidades municipales diversas, desde medidas de control de la oferta vacacional hasta políticas que incentiven la rehabilitación y el uso residencial en los municipios con menor presión.
En cualquier caso, los datos publicados colocan a Almería entre las provincias donde la vivienda destinada a uso turístico o en manos de no residentes ya representa una parte notable del parque, un factor clave en el debate sobre la accesibilidad y la sostenibilidad del mercado inmobiliario provincial.