Cambios en el montaje y recorrido
Las celebraciones de Moros y Cristianos de Orihuela incorporan este año modificaciones significativas en uno de sus actos centrales: la Toma del Castillo. Tradicionalmente representada en la Glorieta Gabriel Miró, la dramatización se trasladará por primera vez a la plaza Ramón Sijé, según ha adelantado a este medio el presidente de la organización festera, Enrique Riquelme.
El cambio de ubicación se acompaña de una variación en el formato escénico y del uso de nuevas tecnologías para la recreación histórica. La decisión pretende actualizar la representación y facilitar la integración de los distintos participantes —tanto de la escenografía como de la arcabucería— en un espacio que permita mayores recursos técnicos y mayor visibilidad para el público.
Recorrido y participación de los tiradores
La jornada estará precedida, como es habitual, por la Guerrilla Única de la Pólvora, un pasacalle en el que ambos bandos disparan trabucos y arcabuces. En esta edición el recorrido se mantiene, pero se realizará a la inversa: arrancará en la Glorieta y concluirá en el paseo Calvo Sotelo, con la intención expresa de que los tiradores y los cargos festeros participen después en la Toma del Castillo en la plaza Ramón Sijé.
- Fecha del acto: martes 21 (según planificación festera anunciada).
- Ubicación tradicional: Glorieta Gabriel Miró (cambiada este año).
- Nueva ubicación: plaza Ramón Sijé.
"Que, a juzgar por las inscripciones, promete un récord de participación"
La organización prepara la exhibición de arcabucería y pólvora con previsiones de alta participación. Este dato es relevante por la logística y por las medidas de seguridad que exige un desfile con una notable concentración de tiradores.
Contexto festero y alcance
Las modificaciones en la Toma del Castillo forman parte de una renovación más amplia en las celebraciones de este año, que incluye otros hitos anunciados: el cartel oficial que recrea la salida de la Armengola al balcón del Ayuntamiento junto a la Gloriosa Enseña del Oriol; el estreno del himno festero para las celebraciones; y el desembarco del bando moro en la costa, impulsado por la Asociación Santas Justa y Rufina y el bando de los Moros Abdelazíes.
Para los vecinos de Orihuela, estos cambios implican alteraciones en la logística habitual de las fiestas: variación de los espacios de concentración y de los itinerarios de pasacalles, nuevas necesidades de señalización y seguridad, y la posibilidad de experimentar representaciones con mayores recursos técnicos. La reubicación de la Toma del Castillo en la plaza Ramón Sijé también puede influir en la afluencia de público a zonas concretas del casco urbano y en la distribución de servicios municipales durante los actos.
La organización festera mantiene la intención de conservar los elementos identitarios de la representación —como la recreación del Pacto de Tudemir y las escenas tradicionales entre los bandos—, al tiempo que adapta el formato para las próximas ediciones. Quedan por conocerse los detalles técnicos sobre el montaje, la sonorización y las medidas específicas de seguridad que acompañarán a la nueva puesta en escena.