La comarca recupera una conexión esencial tras una obra integral
La carretera provincial que une Berzocana y Logrosán, afectada por un grave socavón el pasado 12 de febrero, ha quedado totalmente reabierta tras una intervención que la Diputación de Cáceres califica como “no superficial” y que ha durado aproximadamente tres meses.
El hundimiento se produjo en el punto kilométrico 7,500 de la CC-248 (también citada como CC-428 en algunos comunicados), en una zona integrada en Las Villuercas y castigada por episodios de lluvias intensas. El suceso, que partió la calzada por la mitad, afectó a un vehículo cuyo ocupante resultó sin lesiones físicas pero precisó asistencia sanitaria por una crisis de ansiedad.
“No se ha tratado de una reparación superficial, sino de una intervención a fondo”, afirmó el vicepresidente de Fomento, Movilidad y Agenda Provincial, Luis Fernando García Nicolás.
Según la institución provincial, los trabajos se iniciaron tras un periodo de replanteo técnico alrededor del 20 de marzo y han incluido varias actuaciones encaminadas a garantizar la estabilidad del tramo a largo plazo:
- Consolidación del terreno y retirada de gran cantidad de tierras en torno al socavón.
- Gran desmonte en roca para obtener material de obra y reutilización de tierras extraídas.
- Ejecución de un nuevo sistema de drenaje y hormigonado de la plataforma.
- Instalación de barreras de seguridad y señalización antes de la reapertura.
- Habilitación de dos miradores paisajísticos con materiales procedentes de la propia excavación.
La Diputación señala que la inversión se aproxima a los 500.000 euros, sufragada por la institución provincial. Durante la visita al lugar, las autoridades defendieron que las obras han convertido ese punto en uno de los tramos más seguros de la red provincial.
| Fecha | Hecho |
|---|---|
| 12 de febrero | Hundimiento del talud y corte de la vía |
| ~20 de marzo | Inicio de las obras tras replanteo técnico |
| Julio (mes de reapertura) | Finalización de las obras y reapertura |
El alcalde de Cañamero, David Peña Morano, destacó el alivio entre los vecinos y la importancia de la carretera para la comunicación entre municipios y el acceso a explotaciones agrícolas y ganaderas. En sus palabras, lo esencial fue que “no hubo que lamentar daños personales”.
Para los habitantes de la comarca, la reapertura supone la recuperación de una ruta que facilita desplazamientos diarios, suministros y salida de productos agrarios. La actuación también incorpora mejoras que intentan reducir la probabilidad de incidentes similares en el futuro, especialmente en un entorno sensible a episodios de lluvia intensa.
Quedan por determinar, en su caso, seguimientos técnicos periódicos y medidas preventivas complementarias que la Diputación podrá activar si las condiciones meteorológicas vuelven a complicar la estabilidad del terreno en la zona. Mientras tanto, la vía ya presta servicio con las garantías de señalización y protección exigidas.