Ola de calor y consecuencias sanitarias en la provincia
La Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía ha informado del fallecimiento de una mujer de 59 años en Sevilla por un golpe de calor, con lo que la comunidad contabiliza ya cuatro muertes atribuibles a las altas temperaturas desde el inicio de la temporada estival. En el caso referido, la víctima —nacida en Rusia y residente en la capital desde 2014— murió tras haber permanecido durante un periodo prolongado expuesta a la intemperie.
Con este último suceso, la provincia de Sevilla concentra tres de las cuatro defunciones registradas en Andalucía por esta causa. La Administración autonómica ha indicado que, por el momento, se desconocen las circunstancias que motivaron esa exposición continuada al calor y que la fallecida no presentaba antecedentes personales considerados factores de especial riesgo según el Protocolo Andaluz de Coordinación frente a los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud 2026.
Atenciones y hospitalizaciones vinculadas al calor
Las cifras facilitadas por la Junta permiten dimensionar el impacto sanitario de la campaña de altas temperaturas hasta la fecha:
- 1.081 atenciones urgentes relacionadas con patologías derivadas del calor.
- 747 de esas atenciones fueron en servicios de atención primaria.
- 334 correspondieron al ámbito hospitalario.
- 18 casos de golpe de calor que requirieron ingreso.
- 10 pacientes permanecen hospitalizados y 4 personas han fallecido en Andalucía por golpes de calor.
| Concepto | Casos |
|---|---|
| Atenciones urgentes por calor | 1.081 |
| Atenciones en primaria | 747 |
| Atenciones hospitalarias | 334 |
| Casos de golpe de calor con ingreso | 18 |
| Hospitalizados actualmente | 10 |
| Fallecidos en Andalucía | 4 |
Impacto local y medidas preventivas
El hecho de que Sevilla concentre la mayor parte de los fallecimientos por golpe de calor registrados en Andalucía subraya el riesgo que suponen estas olas térmicas para determinados colectivos y para personas que, por distintos motivos, permanecen expuestas al aire libre durante periodos prolongados. Además del daño humano, estas situaciones incrementan la presión sobre los servicios de salud y de emergencias locales.
La Consejería y los servicios sanitarios insisten en la importancia de adoptar medidas de prevención básicas para reducir el riesgo de afectación por calor extremo, especialmente entre la población más vulnerable: evitar la exposición directa en las horas de máxima temperatura, mantenerse hidratado, prestar especial atención a personas mayores o con problemas de movilidad y recurrir a los centros de salud ante síntomas preocupantes.
Qué deben saber y hacer los vecinos
Para los habitantes de la provincia, las recomendaciones prácticas son claras y de fácil aplicación:
- Evitar actividades al aire libre en las horas centrales del día y buscar lugares con sombra o climatizados.
- Mantener una hidratación continua, con agua o bebidas isotónicas si corresponde.
- Vigilar a personas mayores, con enfermedades crónicas o en situación de soledad, y ofrecerles atención y recursos para evitar la exposición.
- Acudir a los servicios de atención primaria o al hospital ante signos de desorientación, mareo intenso, náuseas o pérdida de conciencia.
Las autoridades autonómicas y locales continuarán monitorizando la situación y proporcionando información pública sobre alertas meteorológicas y recomendaciones sanitarias. Mientras tanto, la incidencia de estos sucesos obliga a reforzar la sensibilidad comunitaria sobre los peligros del calor extremo y la necesidad de respuestas preventivas coordinadas.