Autoridades confirman dos nuevos focos en Íscar y Megeces
Las autoridades veterinarias de la Junta de Castilla y León han notificado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación la detección de dos nuevos focos de la enfermedad de Newcastle en la provincia de Valladolid, ubicados en los términos municipales de Íscar y Megeces. Con estas confirmaciones el total de focos contabilizados en la provincia asciende a 13.
Según la comunicación oficial recogida por los servicios informativos, el foco de Íscar se ha localizado en una explotación de broilers con un censo aproximado de 38.000 animales. Esa granja, que no estaba vacunada frente a la enfermedad, notificó la sospecha el 3 de julio tras detectar un aumento de la mortalidad equivalente al 1,3% del censo.
El segundo foco, en Megeces, afecta a una granja de gallinas de recría con un censo de 181.000 pollitas. En este caso la explotación había recibido una dosis de vacuna, y la alerta se comunicó también el 3 de julio tras observarse un incremento de la mortalidad del 0,97%.
"Con estos nuevos casos, el número total de focos en la zona es de 13", indica la información oficial recogida por Europa Press.
Las explotaciones mencionadas pertenecen a integradoras ya vinculadas a otros focos detectados en la zona, lo que sitúa el problema en un ámbito más amplio de la cadena productiva avícola de la provincia.
- Municipios con focos: Olmedo, La Pedraja de Portillo (2), Íscar (4), Montemayor de Pililla, Aldea de San Miguel, San Vicente del Palacio, Megeces y Cogeces (2).
- Aves afectadas en total en la provincia: casi 1.028.000.
- Desglose por categoría: 286.946 broilers, 559.933 ponedoras, 181.000 pollitas de recría.
| Concepto | Cifra |
|---|---|
| Total de focos en Valladolid | 13 |
| Total de aves afectadas | ~1.028.000 |
| Broilers | 286.946 |
| Ponedoras | 559.933 |
| Pollitas de recría | 181.000 |
El mapa de focos concentra casos en la comarca de Olmedo, con varios municipios afectados y particular incidencia en Íscar, donde se han detectado cuatro brotes. La proximidad entre explotaciones y la pertenencia de varias fincas a la misma integradora son factores subrayados en las investigaciones preliminares.
Para los ganaderos y trabajadores del sector avícola de la provincia, la aparición de nuevos focos supone medidas de contención que pueden incluir restricciones a la movilidad de aves y personal, sacrificios sanitarios, y la imposición de protocolos reforzados de bioseguridad. Esas medidas, junto con la posible limitación de comercialización, acarrean consecuencias económicas directas para explotaciones y para la red de empresas auxiliares que operan en el entorno rural.
Las muestras obtenidas por los Servicios Veterinarios Oficiales de la Junta fueron remitidas al Laboratorio Central de Veterinaria (LCV) de Algete, que actúa como Laboratorio Nacional de Referencia para esta enfermedad, para su confirmación y tipificación.
La situación impone vigilancia estrecha en el conjunto de la provincia y coordinar actuaciones entre administraciones, integradoras y ganaderos para contener la expansión y minimizar el impacto sobre la producción avícola en Valladolid.