Inglaterra supera a Noruega y luchará por la final en busca de su segundo Mundial
En una noche sofocante en Miami, donde la humedad y el termómetro rozaron los 40 grados, la selección inglesa certificó su pase a las semifinales del Mundial tras imponerse a Noruega en la prórroga. El partido, que comenzó cuesta arriba para los ingleses por un gol de Andreas Schjelderup, se decidió gracias a la gran actuación de Jude Bellingham, autor de los dos tantos del triunfo en el tiempo extra.
Noruega, que afrontó este encuentro después de completar lo que el encuentro consagra como su mejor actuación en una Copa del Mundo, no se limitó a defenderse: mostraron su plan habitual de bloque bajo ante rivales de entidad y, salvo contadas ocasiones, consiguieron cortar la conexión con su referencia ofensiva, Erling Haaland. El tanto de Schjelderup, fruto de un disparo ajustado desde la banda con potencia que se coló tras rebotar en el poste, colocó a los nórdicos por delante y sembró dudas en el equipo de Thomas Tuchel.
La réplica inglesa llegó en el tramo final de la primera mitad, cuando un servicio de Anthony Gordon encontró a Bellingham para devolver la esperanza antes del descanso. El choque, de ritmo desigual, siguió con un dominio territorial inglés que en el primer periodo llegó al 68% de posesión, pero con escasa claridad en el último tercio hasta llevar la definición al tiempo extra.
- Resultado decisivo: Bellingham, dos goles en la prórroga.
- Gol inicial: Andreas Schjelderup (Noruega), minuto 36.
- Condiciones: ambiente muy caluroso en Miami; gran exigencia física.
Con esta victoria, Inglaterra alcanza las semifinales del Mundial por cuarta vez en su historia; la última ocasión había sido en 2018, cuando cayeron frente a Croacia. Ahora esperan al vencedor del enfrentamiento entre Argentina y Suiza, con la posibilidad de acercarse a un título que no conquistan desde 1966.
| Dato | Valor |
|---|---|
| Posesión (1º tiempo) | 68% (Inglaterra) |
| Gol inicial | Andreas Schjelderup, minuto 36 |
| Decisión | Jude Bellingham, 2 goles en la prórroga |
El partido deja varias lecturas: la madurez de Inglaterra para sobreponerse a un golpe temprano y la capacidad de Noruega para competir contra los mejores, aunque sin herramientas suficientes para generar peligro constante a Haaland. También subraya la importancia de la gestión física en condiciones extremas, un factor que pudo influir en la resolución en el tiempo extra.
De cara al futuro cercano, el triunfo sitúa a Inglaterra en una posición favorable para soñar a gran escala, pero el camino sigue siendo exigente. El conjunto británico deberá recuperar fuerzas y trabajar matices ofensivos si quiere mantener la ambición de alcanzar la final y luchar por su segundo título mundial.