Un cierre inesperado en plena temporada turística
El Hotel Los Habaneros de Cartagena ha comunicado el cese temporal de toda su actividad hotelera y de restauración. El anuncio, dirigido a clientes y colaboradores, atribuye la paralización a «razones de fuerza mayor ajenas a la voluntad de la actual dirección» y anuncia la intención de reabrir una vez se resuelva la situación que la motivó.
El establecimiento, ubicado junto a la Muralla Púnica y la estación de ferrocarril, es uno de los hoteles con mayor trayectoria de la ciudad. Fuentes extraoficiales señalan que el hotel habría quedado clausurado por orden judicial, dato que no figura en la nota difundida por la dirección del propio establecimiento.
«razones de fuerza mayor ajenas a la voluntad de la actual dirección»
El origen del problema se remonta a una ejecución hipotecaria iniciada en 2012 contra la antigua propietaria, Hoteles Mastia, por impago de una deuda. Posteriormente, el fondo Voyager Investing UK Limited Partnership adquirió el crédito hipotecario y promovió acciones judiciales para recuperar el importe adeudado. En 2022 el inmueble salió a subasta por 3,44 millones de euros, aunque el negocio hotelero continuó operando bajo gestión distinta.
Además, las gestoras actuales esperan la resolución de un pleito de retracto mediante el cual intentan subrogarse en la posición del adjudicatario para hacerse con la propiedad en las mismas condiciones económicas. Si prosperara ese procedimiento, las gestoras han contemplado la posibilidad de ampliar el establecimiento aprovechando solares colindantes que poseen.
- Impacto directo en la ocupación turística y en proveedores locales.
- Empleo: personal y subcontratas afectadas durante la suspensión de actividad.
- Incertidumbre sobre la titularidad del edificio y posibles proyectos de ampliación.
El cierre afecta a clientes alojados y a trabajadores, a quienes la dirección ha pedido disculpas por las molestias ocasionadas y ha asegurado que trabaja para resolver la situación con celeridad. La ausencia de detalles oficiales sobre la naturaleza jurídica del cierre —si administrativo, cautelar o por otra causa— mantiene la incertidumbre entre los proveedores y agentes turísticos que dependen de la ocupación estival.
Para los residentes y comerciantes del entorno, la interrupción de la actividad en un hotel con ubicación tan céntrica puede repercutir en el flujo de visitantes hacia la zona histórica, así como en la reprogramación de reservas y servicios vinculados al alojamiento.
| Año | Hecho clave |
|---|---|
| 2012 | Inicio de ejecución hipotecaria contra Hoteles Mastia |
| 2022 | Salida a subasta del inmueble por 3,44 millones de euros |
| 2026 | Cese temporal de actividad comunicado por la dirección |
Queda por conocer la postura del fondo acreedor y la resolución judicial del pleito de retracto. La evolución de esos procesos determinará si el hotel vuelve a abrir con la misma gestión, si cambia de titularidad o si se materializan los planes de ampliación anunciados por las actuales gestoras.
En una ciudad donde la temporada turística es decisiva para la economía local, la suspensión de actividad en un establecimiento de este perfil obliga a seguir de cerca las diligencias judiciales y las decisiones empresariales que se adopten en las próximas semanas.