Un patrimonio que crece bajo el subsuelo
Las recientes prospecciones con georradar en el entorno del Anfiteatro Romano de Cartagena apuntan a que el monumento habría tenido una huella mayor de la calculada hasta la fecha. Los resultados preliminares replantean el perímetro y la organización interna de un edificio de espectáculos erigido en el siglo I d.C., cuya capacidad estimada se sitúa entre 10.000 y 11.000 espectadores, según los datos difundidos por las instituciones implicadas en el proyecto.
Los trabajos, promovidos por el Ayuntamiento de Cartagena en colaboración con la Universidad de Murcia y el Instituto de Arqueología de Mérida (CSIC), se han centrado en detectar el contorno exterior del anfiteatro y en localizar elementos clave para comprender su funcionamiento: accesos, galerías de circulación y sistemas de evacuación. La tecnología de georradar ha permitido, sin excavación invasiva, obtener una lectura del subsuelo que sugiere la existencia de estructuras aún ocultas.
Avances con mirada a la excavación y al relato museográfico
El responsable municipal de Patrimonio, Rafael Braquehais, ha subrayado que estas prospecciones constituyen un paso firme para acotar la verdadera escala del conjunto y orientar con criterio las próximas fases. El edil enmarca esta información en la planificación de excavaciones y en el diseño de recorridos visitables que faciliten la comprensión pública del yacimiento.
“Estas prospecciones representan un paso decisivo para conocer la verdadera magnitud del anfiteatro romano y planificar con el máximo rigor científico las próximas fases de excavación y musealización”
En paralelo, el Ayuntamiento ha recordado que la Junta de Gobierno aprobó la semana pasada una inversión de dos millones de euros destinada a completar la excavación de la arena, consolidar el sector noreste del doble anillo vinculado a la antigua plaza de toros y ampliar el recorrido musealizable del conjunto. Estos objetivos se alinean con los hallazgos de georradar, al ofrecer una hoja de ruta que prioriza conservación y acceso público.
Implicaciones locales: turismo, investigación y ciudad
El avance científico en el Anfiteatro refuerza el posicionamiento de Cartagena como plaza de referencia en el Mediterráneo para el estudio y la divulgación del patrimonio romano. A la vez, complementa el circuito generado en torno al Teatro Romano, configurando un nodo cultural con capacidad para articular la oferta turística durante todo el año. La lectura del subsuelo permitirá programar actuaciones con un riesgo técnico menor y un mayor rendimiento informativo, lo que reduce incertidumbres y optimiza recursos públicos.
Para el tejido local, este impulso introduce elementos de estabilidad: se define mejor la secuencia de obras y se orienta la experiencia de visita futura, facilitando a empresas y profesionales culturales ajustar productos y servicios. La coordinación entre Ayuntamiento, universidad y CSIC aporta un estándar metodológico que da solidez a la toma de decisiones sobre conservación y uso público del monumento.
Qué sabemos hoy
- Las prospecciones de georradar señalan un perímetro posiblemente mayor y una complejidad interna superior a la estimada.
- La capacidad del edificio en época romana se cifra entre 10.000 y 11.000 espectadores, según las estimaciones manejadas por el equipo.
- La inversión municipal de 2 millones de euros prioriza excavación de la arena, consolidación estructural y ampliación del recorrido visitable.
Ficha esencial del proyecto
| Aspecto | Dato |
|---|---|
| Época de construcción | Siglo I d.C. |
| Capacidad estimada | 10.000–11.000 personas |
| Metodología reciente | Georradar (lectura no invasiva del subsuelo) |
| Instituciones | Ayuntamiento de Cartagena, Universidad de Murcia, IAE-CSIC |
| Inversión anunciada | 2.000.000 € |
Los resultados se suman a los avances recientes en el entorno del Teatro Romano, consolidando la imagen de Carthagonova como un enclave de alta densidad arqueológica. La expectativa ahora se centra en las próximas etapas de excavación y en cómo los datos del georradar se traducirán en decisiones concretas sobre consolidación, accesibilidad y narración museográfica.
A falta de nuevas campañas y verificaciones en campo, la lectura técnica abre una oportunidad para conocer con más precisión la planta, los accesos y los sistemas de circulación del anfiteatro. Ese conocimiento, aplicado con rigor, permitirá definir un circuito de visitas más completo y seguro, aportando un valor añadido a la oferta cultural de Cartagena y generando retornos tangibles en el ecosistema local vinculado al patrimonio.