Un vínculo estrecho entre aislamiento y salud mental
Un informe presentado este miércoles por la Fundación ONCE y la Fundación AXA, en el marco del Observatorio Estatal de la Soledad no Deseada (SoledadES), pone de relieve la relación intensa entre el aislamiento involuntario y los problemas de salud mental en España. El trabajo concluye que el 49,1% de las personas que reconocen padecer algún trastorno psicológico o emocional afirma sufrir soledad no deseada, frente al 11% de la población sin problemas de salud mental.
El informe, elaborado por la consultora Fresno a partir de 4.100 encuestas telefónicas a adultos de toda España realizadas entre marzo y abril, muestra además un aumento sostenido de la proporción de población que declara dificultades de salud mental: actualmente alcanza el 24%, frente al 18,3% registrado hace dos años.
Patrones por edad y sexo
El estudio describe tendencias divergentes según género y franjas de edad. La soledad involuntaria ha descendido entre los hombres (del 18% al 16,6%) y se ha incrementado entre las mujeres (del 21,8% al 23,2%). En lo que respecta a la edad, la soledad no deseada ha experimentado una notable caída en la población joven de 18 a 34 años —del 34,6% al 21,2%—, mientras que ha empeorado en la franja de 35 a 44 años y en personas de 55 a 74 años, según los datos reportados.
Soledad crónica y solapamiento de problemas
El informe diferencia entre soledad puntual y prolongada: la soledad crónica —entendida como la que dura dos años o más— ha aumentado del 13,5% al 15,6%, lo que sugiere un endurecimiento del aislamiento en una parte de la población. En conjunto, el 20,2% de los españoles experimenta actualmente soledad no deseada, una cifra similar a la observada en 2024 (20%), pero que convive con un crecimiento de las dificultades de salud mental.
Además, el estudio señala que el 32,4% de la población sufre aislamiento involuntario o trastornos relacionados con la salud mental, y que un 11,8% convive con ambos problemas simultáneamente, lo que subraya la complejidad y la interrelación entre estos fenómenos.
Metodología y voces institucionales
La investigación fue presentada con la participación de la comisionada de Salud Mental del Ministerio de Sanidad, Belén González, así como representantes de las fundaciones impulsoras: el vicepresidente ejecutivo de Fundación ONCE, Alberto Durán, y la gerente de Fundación AXA, María José Ballestero. Formó parte del equipo de investigación Daniel Ferreras, según la convocatoria del acto. La consultora Fresno realizó el trabajo mediante encuestas telefónicas a adultos (18 o más años) distribuidos por todo el territorio español.
- Prevalencia de problemas de salud mental: 24% (18,3% hace dos años).
- Soledad no deseada: 20,2% de la población.
- Soledad entre quienes tienen problemas mentales: 49,1% frente al 11% sin dichos problemas.
Implicaciones y retos para las políticas públicas
Los datos plantean desafíos claros para la planificación de políticas sociales y sanitarias. El deterioro en la salud mental y el incremento de la soledad crónica señalan la necesidad de enfoques integrados que incluyan prevención, detección precoz y apoyo psicosocial. La coexistencia de aislamiento y problemas mentales en una proporción no desdeñable de la población sugiere que las respuestas deben articularse entre servicios sanitarios, redes comunitarias y medidas de inclusión social.
El informe también apunta a diferencias por sexo y edad que requieren intervenciones adaptadas: las estrategias eficaces deberán considerar los factores que explican por qué la soledad desciende en jóvenes mientras aumenta en otros grupos etarios, así como las razones detrás de la brecha de género observada.
En suma, el estudio del Observatorio Estatal de la Soledad no Deseada aporta un mapa actualizado del aislamiento y la salud mental en España y pone en el centro la necesidad de políticas coordinadas para reducir la soledad no deseada y sus efectos sobre el bienestar emocional de la ciudadanía.