Campaña más temprana y con menos grano que en 2025
Las labores de recolección se han convertido esta temporada en una presencia constante en los campos palentinos. El ritmo de trabajo se ha acelerado por las altas temperaturas, lo que ha adelantado la cosecha aproximadamente diez días respecto al año anterior. En varias explotaciones de la comarca de Tierra de Campos la reducción de la producción ronda el 30 %, una merma que llega en un momento de precios estancados y costes de producción crecientes.
La mecanización es visible: las cosechadoras, muchas de ellas de gran tamaño, realizan jornadas que arrancan con las primeras luces y se extienden hasta bien entrada la noche gracias a potentes focos. Los profesionales que las manejan acumulan horas en soledad, guiados por la radio y los instrumentos GPS, para separar el grano de la paja y optimizar cada parcela.
«Estamos con los trigos; la cebada ya la hemos finalizado. Este año vamos diez días por delante con respecto a 2025»
El testimonio procede de un agricultor de la zona, quien ejemplifica cómo este adelanto climático y la caída de rendimientos afectan a la planificación de las explotaciones y a la disponibilidad de equipos para realizar la recolección.
Precios y costes: la ecuación que preocupa
La situación no solo se traduce en menos kilos cosechados, sino en un desequilibrio económico. En la Lonja de Valladolid y Palencia los cereales cotizan en márgenes que no alivian la reducción de producción:
| Cereal | Precio (€/t) |
|---|---|
| Cebada | 191 |
| Trigo | 197 |
| Avena | 160 |
| Centeno | 180 |
Frente a estas cotizaciones, los costes de entrada en la campaña (combustible, fertilizantes, amortización de maquinaria) permanecen elevados, por lo que la rentabilidad de muchas parcelas se encuentra comprometida.
Impacto local y claves prácticas para los agricultores
- Reducción de rendimiento que obliga a replantear la gestión de costes en las explotaciones.
- Aumento del calendario de trabajo y necesidad de coordinación de maquinaria y personal.
- Importancia de seguir las cotizaciones en la Lonja para decidir ventas y almacenamiento.
Para los vecinos y profesionales de la provincia, estas semanas suponen una carga de trabajo intensa y una incertidumbre económica palpable. La evolución climática y las variaciones en el mercado marcarán si el descenso de producción se traduce finalmente en una menor renta para los titulares de las explotaciones o si medidas de gestión y apoyo podrán amortiguar el impacto.
En municipios como Carrión de los Condes, Frómista y Villalcázar de Sirga, donde predominan los cereales, las consecuencias se sienten de inmediato: menos actividad en los días posteriores a la cosecha, posibles ajustes en los servicios vinculados al campo y presión sobre las cuentas de las cooperativas y agricultores familiares.