Ola de calor y mortalidad: León, la provincia más castigada
Los datos del sistema de Monitorización de la Mortalidad (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III, recopilados por ABC, sitúan en 96 el número de fallecimientos atribuibles al calor en Castilla y León durante el mes de junio. De ese conjunto, la provincia de León registró 28 defunciones, la cifra más alta entre las nueve provincias de la comunidad y casi un tercio del total regional.
“extremadamente cálido”
La primera ola de calor del verano concentró la mayor parte de estos decesos, especialmente entre los días 24 y 28 de junio, periodo en el que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) calificó el mes como “extremadamente cálido”, con una anomalía térmica de 3,5 °C sobre la media y un déficit pluviométrico del 54 %. Ese contexto meteorológico coincide con un aumento notable de la mortalidad por temperaturas extremas.
La distribución provincial del exceso de mortalidad en junio fue la siguiente:
| Provincia | Fallecimientos atribuibles al calor |
|---|---|
| León | 28 |
| Valladolid | 19 |
| Salamanca | 17 |
| Zamora | 9 |
| Burgos | 7 |
| Ávila | 6 |
| Segovia | 6 |
| Palencia | 2 |
| Soria | 1 |
El análisis por edad muestra que la inmensa mayoría de los fallecimientos correspondieron a personas mayores: más de 70 víctimas tenían 85 años o más. No se registraron muertes atribuibles al calor en menores de 45 años y solo 2 entre los 45 y 64 años. Además, las mujeres supusieron la mayoría de los casos, con casi 60 fallecimientos frente a 36 hombres.
Impacto local y medidas prácticas
Para los vecinos y responsables locales estas cifras plantean preguntas sobre la preparación y la respuesta frente a olas de calor. El incremento —más de siete veces respecto a los 13 decesos registrados en junio de 2025— subraya la necesidad de medidas de prevención dirigidas a los sectores más vulnerables.
- Personas mayores y crónicas: son el grupo más afectado; es prioritario reforzar programas de vigilancia domiciliaria y líneas de atención.
- Espacios públicos: la existencia de lugares con climatización o redes de refugios climáticos puede reducir el riesgo en episodios extremos.
- Comunicación de alertas: difusión clara de recomendaciones de Aemet y de salud pública para evitar la exposición en las horas de mayor calor.
En términos regionales, los 96 fallecimientos de junio representan más de la mitad de las 135 muertes relacionadas con temperaturas extremas —tanto calor como frío— registradas en Castilla y León en el primer semestre de 2026. A escala nacional, MoMo atribuye a lo largo del periodo de altas temperaturas más de un millar de defunciones en España.
Las cifras publicadas obligan a los ayuntamientos, especialmente en capitales y municipios con mayor población de riesgo, a revisar planes de emergencia y a valorar medidas de adaptación urbana y protección social que reduzcan la exposición de los más vulnerables en próximas olas de calor.