Una intervención llamada a cambiar el día a día en Los Boliches
Fuengirola afronta una de sus transformaciones urbanas más ambiciosas con el Complejo Deportivo y Judicial Santa Fe, proyectado en Los Boliches y concebido para concentrar servicios públicos, oferta deportiva y nuevas dotaciones de aparcamiento. El diseño, firmado por Alberro Arquitectos, plantea un edificio de tres plantas con una envolvente de lamas verticales blancas y una cubierta activa con planta fotovoltaica. La inversión asciende a 48.766.872 euros, tras la adjudicación confirmada a finales de abril, con ejecución a cargo de Vialterra y Urbasur.
Las imágenes del proyecto muestran una volumetría integrada en el tejido urbano de Los Boliches, con una base de planta baja abierta hacia el viario y superficies acristaladas que maximizan la entrada de luz. La intervención, por escala y usos, está llamada a reconfigurar flujos peatonales y de tráfico en el entorno, así como a concentrar actividad ciudadana a lo largo de todo el día.
Servicios judiciales y deporte, en un único enclave
El complejo combinará funciones institucionales y deportivas, dos ámbitos que convivirán en un conjunto con accesos y circulaciones diferenciadas. La sede judicial se proyecta con una planta baja retranqueada para ampliar el espacio peatonal y un alzado acristalado superior orientado a favorecer la iluminación natural. En el ámbito deportivo, el proyecto integra un estadio de fútbol con 1.065 espectadores, un pabellón polideportivo y una cafetería acristalada pensada como punto de encuentro social.
Uno de los elementos singulares es la piscina panorámica en la azotea, que dialoga con la cubierta técnica donde se ubica la instalación solar. El conjunto está diseñado para un uso intensivo y multifuncional, con espacios que pueden absorber desde entrenamientos cotidianos hasta competiciones y eventos de mayor afluencia.
Movilidad y energía: aparcamiento masivo y fotovoltaica
La intervención incorpora un aparcamiento subterráneo de tres niveles con capacidad para 1.070 vehículos. Este dato es relevante para la movilidad en el barrio y para la gestión estacional de la demanda de plazas, especialmente en periodos de alta ocupación turística. En la cubierta, una superficie de 1.886 m² se destina a placas solares, una apuesta que apunta a la reducción del consumo energético convencional del conjunto.
| Elemento | Dato |
|---|---|
| Inversión | 48.766.872 € |
| Altura | Tres plantas |
| Aparcamiento | 1.070 plazas en 3 niveles |
| Estadio | 1.065 espectadores |
| Fotovoltaica | 1.886 m² de cubierta |
| Arquitectura | Alberro Arquitectos |
| Adjudicatarias | Vialterra y Urbasur |
Impacto local: servicios concentrados y actividad económica
La llegada de la sede judicial al mismo ámbito que los equipamientos deportivos permitirá concentrar trámites, servicios y desplazamientos en una pieza urbana de referencia para los vecinos de Los Boliches y de toda Fuengirola. En paralelo, la creación de espacios polivalentes y zonas de encuentro como la cafetería o los graderíos del estadio incentivará la actividad económica de los comercios de proximidad.
La integración arquitectónica, con una línea exterior ondulante a modo de «ola», pretende reducir el impacto visual que suele asociarse a instalaciones de gran escala. Según las imágenes difundidas, la fachada de lamas genera ventilación y tamiza la luz, mientras los retranqueos a pie de calle amplían el espacio para el peatón.
Qué se gana en el barrio
- Refuerzo de servicios públicos con la sede judicial en un nodo bien conectado.
- Nuevas dotaciones deportivas para clubes, escuelas y eventos, con estadio, pabellón y piscina.
- Mejora de la movilidad gracias al aparcamiento subterráneo de gran capacidad.
Las perspectivas aéreas difundidas muestran una megastructura contemporánea integrada en su entorno urbano, con usos judiciales y deportivos combinados en un único complejo.
La operación sitúa a Fuengirola en el mapa de las infraestructuras cívicas y deportivas de nueva generación en la Costa del Sol, aunando eficiencia energética, funcionalidad y diseño. A partir de ahora, el reto será acompasar la ejecución de las obras con la vida diaria del barrio, minimizando afecciones y garantizando que los beneficios prometidos —mejor acceso a servicios, dinamización social y reducción de presión de aparcamiento— se materialicen desde la puesta en marcha.