El polvo africano, un contaminante creciente con efectos sobre la salud
Un trabajo científico publicado en Nature y desarrollado con la participación del IDAEA‑CSIC identifica un aumento sustancial del transporte de polvo procedente del Sáhara hacia Europa occidental durante la última década. Los autores combinan observaciones de más de cien estaciones de medida y técnicas de inteligencia artificial para reconstruir la evolución de estos episodios y evalúan su repercusión sobre la calidad del aire y la salud poblacional en España.
“En España, aproximadamente un tercio del año registramos episodios de polvo sahariano que, en un porcentaje importante de casos, provoca que se supere el límite diario de partículas en suspensión (PM) para la protección de la salud”, explica Xavier Querol, uno de los autores del estudio.
Según los datos analizados, la presencia media de partículas de origen desértico es mayor en el sur de Europa: 5,3 μg/m³ frente a los 2,1 μg/m³ registrados en el centro y norte del continente. En el ámbito español, la frecuencia y la intensidad de estos episodios son especialmente notorias en la península y en los archipiélagos, con situaciones meteorológicas concretas —como anticiclones sobre el norte de África o bajas en el cabo de San Vicente— que favorecen la llegada directa de las masas de aire cargadas de polvo.
Consecuencias y zonas más afectadas
El estudio pone de manifiesto varias consecuencias relevantes a escala nacional:
- Canarias es la zona más afectada por frecuencia: el polvo sahariano influye en el 40% de los días del año, según el IDAEA‑CSIC.
- En la península sur el fenómeno también es habitual y en numerosos episodios se superan umbrales diarios de partículas en suspensión (PM), lo que tiene implicaciones sanitarias para población sensible.
- El incremento estimado en la última década se sitúa entre el 10% y el 25%, lo que sugiere una tendencia a mayor exposición a este tipo de partículas.
Estas partículas del desierto se añaden a otros contaminantes urbanos y pueden agravar problemas respiratorios y cardiovasculares, sobre todo en personas con patologías crónicas, niños y mayores. Los episodios no solo empeoran índices de calidad del aire sino que complican la interpretación de las series de contaminantes por origen mixto (antropogénico y mineral).
Datos clave
| Indicador | Valor informado |
|---|---|
| Aumento estimado en la última década | 10%–25% |
| Concentración media (sur de Europa) | 5,3 μg/m³ |
| Concentración media (centro/norte Europa) | 2,1 μg/m³ |
| Días con influencia del polvo en Canarias | 40% del año |
Los autores subrayan que el aumento de episodios de polvo sahariano complica la gestión de la calidad del aire y plantean la necesidad de mejorar las redes de monitorización y los instrumentos de predicción para anticipar eventos y proteger a la población.
Desde la perspectiva sanitaria, la evidencia resalta la importancia de que las autoridades ambientales y de salud pública integren el componente del polvo mineral en las alertas de contaminación y en la comunicación a grupos de riesgo. También es relevante continuar investigando cómo varían en el tiempo estos episodios en el contexto del cambio climático y de las alteraciones en los patrones atmosféricos que condicionan los transportes de aerosoles.
En resumen, el polvo del Sáhara, hasta hace poco percibido como un fenómeno puntual, se confirma como un factor creciente en la contaminación atmosférica de España, con implicaciones claras para la vigilancia ambiental y la salud pública.