Situación actual y origen del conflicto
Diecisiete familias residentes en varios bloques de la calle Pinto de Fuenlabrada viven desde hace meses en una situación de incertidumbre tras el traspaso del edificio a la Sareb, la denominada "banco malo". Según relatan los propios vecinos, a partir de octubre de 2022 dejaron de recibir los recibos habituales de alquiler y se ha interrumpido la comunicación formal sobre quién debe gestionar sus contratos.
Reacción vecinal y demandas
Ante la falta de avances, las familias afectadas se han organizado bajo la denominación 'Bloque en Lucha' y cuentan con el apoyo del Sindicato de Inquilinas de Madrid. Reclaman poder formalizar sus alquileres, recibir contratos claros y que las rentas se ajusten a sus ingresos para garantizar estabilidad en sus hogares.
- 17 familias afectadas en varios bloques de la calle Pinto.
- Denuncian ausencia de recibos y de interlocución con la entidad propietaria desde octubre de 2022.
- Movilización organizada desde abril de 2025 para abrir vías de negociación.
"Queremos pagar y legalizar nuestra situación, pero nadie nos da una solución"
Los vecinos subrayan que su intención es la de regularizar y abonar las mensualidades, pero apuntan que la respuesta de Sareb ha sido parcial: según denuncian, la entidad ofreció contratos solo a una parte de los residentes y dejó al resto sin respuesta definitiva.
Perfil de las personas afectadas y consecuencias
Entre las personas que viven en el edificio hay menores con discapacidad, personas dependientes, jubilados, madres solteras y jóvenes, lo que aumenta la gravedad del problema por el mayor riesgo que supone para colectivos vulnerables. Los vecinos alertan de una elevada presión psicológica ante la inseguridad y hablan de un posible "desahucio invisible"; dos familias, según su relato, ya abandonaron el inmueble en los últimos meses por miedo a perder sus viviendas.
| Dato | Información |
|---|---|
| Familias afectadas | 17 |
| Inicio de la falta de recibos | octubre de 2022 |
| Movilización organizada | abril de 2025 |
Los residentes sostienen que han presentado documentación en varias ocasiones para formalizar nuevos contratos, pero no obtienen una solución integral. La estrategia colectiva que han adoptado pretende forzar la apertura de una negociación formal que acabe con la ambigüedad sobre quién gestiona los alquileres y con la inseguridad sobre su futuro residencial.
Impacto local y próximos pasos
La situación plantea cuestiones prácticas para el Ayuntamiento y los servicios sociales de Fuenlabrada: la necesidad de garantizar la protección de colectivos vulnerables, mediar entre la entidad propietaria y los inquilinos, y comprobar la situación registral y administrativa del edificio tras la transmisión a la Sareb. Para los vecinos, obtener contratos claros y la regularización efectiva es la prioridad inmediata; para la ciudad, evitar desahucios y la generación de situaciones de emergencia social es el reto.
Fuentes vecinales y organizaciones de apoyo continúan organizando actos de protesta y difusión del caso con el objetivo de forzar una respuesta por parte de Sareb y abrir vías de negociación que permitan la estabilidad en las viviendas afectadas.