Un viernes más tranquilo en cifras pero intenso en escena
La jornada del viernes en el Mad Cool reunió a 53.000 asistentes, cifra inferior a la registrada en días previos —que llegaron a 57.000— pero suficiente para convertir la tarde y la noche en una sucesión de momentos memorables sobre el escenario. La menor masificación, celebrada por algunos espectadores, facilitó una experiencia más relajada para ver a los artistas que encabezaban la programación.
Halsey: puesta en escena y pulso con el público
Halsey abrió el grueso del programa con un montaje teatral que combinó diseño escénico y canciones seleccionadas para subrayar su personalidad sobre el escenario. Una estructura en arco con escaleras sirvió como soporte visual a su actuación, que arrancó con la fuerza de "Nightmare" y continuó con temas como "I am not a woman I'm a god", que mostraron por qué su directo supera con frecuencia las expectativas de estudio.
“¿Estáis cansados? ¿Lleváis mucho tiempo aquí de pie? ¿Habéis visto ya a muchos grupos?”
Con ese gesto de complicidad y desafío Halsey impulsó la conexión con el público. En la parte intermedia del set, denominada en pantallas como The Maiden, enlazó canciones como "Dog Years" y su versátil ejecución de "You Asked For This", que se contó entre las intervenciones más celebradas por la audiencia. La artista no dudó en jugar con la dramatización —encadenando piezas, movimientos y recursos visuales— para mantener el pulso durante todo su tiempo en escena.
Una tarde para distintos públicos
La programación del viernes apostó por la variedad y la mezcla de estilos, algo que se percibió en la respuesta de quienes asistieron: hubo quien valoró la posibilidad de ver a Halsey en un horario poco habitual para un gran cabeza de cartel, y quien disfrutó de las propuestas más alternativas o de sonido directo que completaron la oferta del día.
Datos a tener en cuenta
| Aspecto | Dato |
|---|---|
| Asistentes el viernes | 53.000 |
| Asistencia en días anteriores | 57.000 (máximo citado) |
- Halsey construyó su show con elementos teatrales y una puesta en escena abiertamente simbólica.
- El cambio en la distribución de público hizo la jornada más cómoda para muchos asistentes.
- El festival mantuvo la diversidad de estilos, punto fuerte de esta edición.
La velada, con un público numeroso aunque por debajo de las cumbres de días previos, confirmó la capacidad del Mad Cool para atraer grandes nombres internacionales y generar momentos que combinan espectáculo visual y despliegue musical. La mezcla de artistas y el orden de los carteles siguieron siendo tema de conversación entre quienes asistieron, que valoraron tanto las actuaciones puntuales como la ambición escénica de propuestas como la de Halsey.
La cita continúa, y la expectación se mantiene alta por lo que resta de programación: si la jornada del viernes sirvió para equilibrar afluencia y experiencia, los próximos días marcarán la continuidad de un festival que, edición tras edición, busca conjugar asistentes y apuestas artísticas en el corazón de Madrid.