Operación conjunta frustra un importante almacenamiento de hachís en la margen del Guadiana
Una actuación coordinada entre el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, la Policía Nacional y la Guardia Civil ha permitido localizar y vaciar una finca utilizada como guardería de droga en el municipio de Villablanca, en las inmediaciones del río Guadiana. En el lugar los agentes hallaron 64 fardos que suman aproximadamente 2.560 kilos de hachís, además de armas y vehículos con reporte de sustracción.
La investigación se inició tras la detección de un posible desembarco fluvial que habría empleado el curso del Guadiana para introducir un alijo de gran tamaño. Las primeras pesquisas apuntaron al uso de narcolanchas y a la estrategia de ocultar las cargas entre embarcaciones pesqueras para dificultar el control policial.
Los investigadores siguieron la pista a un turismo localizado en Alcalá de Guadaíra —donde figuraba como sustraído— cuyo seguimiento les condujo hasta una finca aislada de difícil acceso próxima al río. Las vigilancias permitieron comprobar un movimiento de descarga desde una embarcación la madrugada del pasado 24 de junio, cuando numerosos fardos fueron trasladados hasta la propiedad.
Tras varias horas sin actividad en el interior del recinto, los agentes procedieron a la intervención. En el operativo se intervinieron:
- 64 fardos de hachís (aprox. 2.560 kg).
- 2 armas de guerra y 3 armas cortas.
- 3 vehículos que figuraban como robados.
| Elemento | Cantidad |
|---|---|
| Fardos de hachís | 64 (≈ 2.560 kg) |
| Armas de guerra | 2 |
| Armas cortas | 3 |
| Vehículos robados | 3 |
En el momento de la entrada de las fuerzas actuantes no se practicó ninguna detención, ya que las dos personas que custodiaban la mercancía consiguieron darse a la fuga antes de la llegada de los agentes. La operación continúa abierta y las autoridades mantienen las diligencias para identificar y localizar a los responsables de la red.
Este golpe se enmarca en una estrategia policial sostenida contra las organizaciones que emplean la costa, los ríos y vías interiores para introducir estupefacientes en la provincia. Según la investigación, la logística de la trama combinaba desembarcos por el Guadiana con transporte terrestre hasta fincas aisladas donde se almacenaba la droga para su posterior distribución.
Para los vecinos de la zona, la aparición de armamento y vehículos sustraídos añade una dimensión de riesgo adicional a este tipo de operaciones ilícitas, que pueden aumentar la sensación de inseguridad en municipios ribereños y rurales. Las autoridades han reforzado las vigilancias en puntos susceptibles de convertirse en narcoembarcaderos y han intensificado el intercambio de información entre unidades policiales y aduaneras.
Los pasos siguientes en la investigación incluyen el análisis forense de los fardos y los vehículos intervenidos, así como la búsqueda de posibles vínculos con otras acciones investigadas en la provincia y en Andalucía. La colaboración entre administraciones y cuerpos policiales se presenta como clave para desarticular las estructuras organizadas que traficaban por la zona.
Las fuerzas de seguridad solicitan colaboración ciudadana para facilitar información sobre movimientos sospechosos cerca del río o en fincas aisladas que puedan estar siendo empleadas para almacenar o distribuir estupefacientes.