Un giro en el mapa agrario provincial
La provincia de Jaén, históricamente vinculada al olivar, registra en los últimos años una apuesta creciente por los frutos secos —especialmente almendra y pistacho— que empiezan a consolidarse como alternativas y complementos al cultivo tradicional del aceite. La Diputación provincial ha puesto este fenómeno en primer plano con la celebración de la III Muestra Provincial de Frutos Secos, que ha reunido a empresas locales y productores en la lonja de la institución.
La diputada responsable del área, Isabel Uceda, subrayó en la muestra tanto el aumento de la producción como la incorporación del pistacho a las explotaciones jiennenses en los últimos años. La evolución en superficie cultivada es significativa y cambia la perspectiva sobre las opciones productivas en un territorio marcado por la extensión del olivar.
"Una de las líneas estratégicas es la apuesta por la diversificación agraria"
Además de exposición comercial, el encuentro permitió la degustación de productos locales —almendras, pistachos, nueces y almendras garrapiñadas— dentro de la estrategia promocional Degusta Jaén, que pretende situar estos frutos en la cadena de valor agroalimentaria provincial y en la gastronomía local.
El dato más llamativo aportado por la Diputación es la progresión de la superficie dedicada a almendras y pistachos: de 59 hectáreas en 2012 a 1.000 hectáreas en 2026, según explicó la diputada. Este aumento ha sido acompañado por una línea de subvenciones anual desde la institución provincial, destinada a facilitar la implantación de nuevos cultivos entre los agricultores y agricultoras de la provincia.
- Mayor diversidad de cultivos: almendra, pistacho y nuez como alternativas al olivar.
- Impulso institucional: ayudas y promoción a través de la Diputación y Degusta Jaén.
- Impacto económico y gastronómico: nuevos productos para mercados y restauración local.
La expansión del pistacho y la almendra plantea oportunidades pero también retos para el territorio. Entre las cuestiones prácticas que deberán abordar productores y administraciones figuran el acceso a agua de riego en zonas donde la sequía es recurrente, la formación técnica para manejar nuevas especies, y la integración de estas producciones en proyectos de comercialización y transformación locales que eviten la mera venta de materia prima.
Por su parte, los ayuntamientos de municipios con suelo adecuado para estos cultivos deberán adaptar sus planes y servicios de apoyo a la implantación: asesoramiento técnico, infraestructuras de almacenaje y logística, y conexión con iniciativas de promoción turística y gastronómica que refuercen la demanda. La continuidad de las subvenciones provinciales se perfila como un factor clave para mantener el ritmo de implantación observado.
| Año | Hectáreas (almendra y pistacho) |
|---|---|
| 2012 | 59 |
| 2026 | 1.000 |
En conjunto, el avance de los frutos secos en Jaén no solo modifica el mapa agrícola, sino que plantea una vía de diversificación económica para muchas explotaciones que buscan alternativas de rentabilidad más allá del aceite. La evolución en los próximos años dependerá de la capacidad de la administración provincial, las entidades locales y el sector privado para convertir esa expansión de plantaciones en valor añadido, empleo y sostenibilidad para la provincia.