La Comunidad de Madrid ha expresado su oposición al manual de buenas prácticas en eutanasia debatido esta semana en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. La consejera de Sanidad, Fátima Matute, ha explicado que el Ejecutivo regional no pone en duda la Ley de Eutanasia, pero sí cuestiona el contenido del documento técnico que, en su opinión, plantea problemas jurídicos, clínicos y éticos.
Crítica jurídica: ampliar por vía técnica lo que exige la ley
Matute ha señalado que el principal reparo del Gobierno autonómico es que la guía incluye supuestos que no aparecen en la norma aprobada por el Parlamento. A su juicio, cualquier ampliación del alcance de la ley debe producirse mediante una reforma legislativa y no a través de una guía técnica. En ese sentido, ha advertido contra el uso del manual como mecanismo interpretativo para extender derechos o procedimientos más allá de lo establecido por la ley.
"Si se incluyen supuestos que no aparecen en la ley, lo que hay que hacer es modificar la ley"
Deficiencias clínicas y de apoyo profesional
Además de la crítica de corte jurídico, la consejera ha apuntado a carencias en el apartado clínico del manual. Según Matute, el texto no recoge varias propuestas planteadas por sociedades científicas y colegios profesionales que, a su juicio, reforzarían la seguridad del proceso y ofrecerían mayores garantías tanto al paciente como al personal sanitario.
Entre las medidas que, según la Comunidad de Madrid, deberían incorporarse figuran:
- Herramientas objetivas de evaluación que permitan estandarizar valoraciones sobre la solicitud de la prestación.
- Interconsultas con salud mental en casos complejos, especialmente donde hay sufrimiento intenso o ideaciones suicidas.
- Protocolos que protejan expresamente a los profesionales ante escenarios clínicos complejos.
Impacto local y próximas etapas
La postura madrileña pone en evidencia tensiones entre comunidades autónomas y el Ministerio de Sanidad sobre cómo armonizar la aplicación de una ley con implicaciones directas en hospitales, centros de atención primaria y en los equipos de cuidados paliativos. Para los vecinos de la región, las críticas planteadas suponen una llamada de atención sobre cómo se implementarán los procedimientos y qué respaldo recibirán los profesionales encargados de aplicar la prestación.
El debate en el Consejo Interterritorial continuará en torno a la necesidad de garantizar una aplicación homogénea, equitativa y segura. Mientras tanto, Madrid mantiene que cualquier cambio que amplíe o aclare supuestos debe tramitarse por la vía legislativa.
| Aspecto señalado | Observación de la Comunidad de Madrid |
|---|---|
| Jurídico | Incluye supuestos no contemplados en la Ley |
| Clínico | No incorpora medidas propuestas por sociedades científicas |
| Ético | Riesgo de dejar desprotegidos a pacientes y profesionales |