Un tramo del recinto histórico permanece sin restaurar y con riesgo según los técnicos
Las vallas que desde hace casi un año circundan la Torre de Espantaperros recuerdan a los pacenses que una parte de la muralla que conecta este monumento con la Puerta del Capitel permanece sin reparar desde el derrumbe nocturno del pasado 26 de agosto de 2025. A pesar del anuncio municipal de una obra de emergencia para asegurar la zona, no se ha iniciado intervención alguna.
La intervención pendiente tuvo su origen en el desplome que las autoridades locales atribuyeron a un relleno de los años ochenta. Sin embargo, el análisis técnico posterior de la arquitecta municipal, hecho público en octubre, elevó la gravedad del problema y detectó patologías extendidas a lo largo del tramo entre ambos hitos monumentales.
En el informe se advierte de la acumulación de agua en el intradós del recinto —el interior de los arcos— debido al colmatado con tierras y la proximidad de la construcción del antiguo Hospital, hoy sede de la Facultad de Biblioteconomía. Esa situación motivó una recomendación de actuación urgente que incluía vaciado, drenaje y restauración del tramo afectado.
El documento técnico señalaba la existencia de un «evidente riesgo inminente» y advertía de la posibilidad de nuevos derrumbes en otros puntos del tramo.
La propuesta de la arquitecta municipal cifraba la intervención de urgencia en 170.000 euros y detallaba trabajos concretos: retirada de escombros que constituyen el relleno, vaciado y drenaje del intradós, restauración del tramo afectado y levantamiento de la reja que delimita la zona vinculada a la UNED. Pese a estas recomendaciones técnicas y al anuncio inicial del Consistorio, los trabajos no han comenzado y la zona sigue acordonada.
- Fecha del derrumbe: 26 de agosto de 2025
- Informe técnico público: octubre de 2025
- Importe estimado de la intervención: 170.000 euros
- Afecta a: tramo entre Torre de Espantaperros y Puerta del Capitel; proximidad a la Facultad de Biblioteconomía (UNED)
El impacto local es doble: por un lado, la conservación del conjunto arqueológico y por otro, la seguridad pública. El vallado mantiene restringido el acceso inmediato a peatones y turistas y genera preocupación entre asociaciones de patrimonio que habían avisado de humedades en la zona antes del derrumbe. Aunque no se han registrado nuevos incidentes desde agosto, el informe técnico advierte de problemas en todo el tramo, por lo que la inacción prolongada incrementa la incertidumbre sobre posibles nuevos colapsos.
El caso plantea preguntas prácticas sobre plazos y prioridades en la gestión municipal del patrimonio pacense: cuándo se ejecutará la obra de emergencia, cómo se financiará el presupuesto recomendado y qué medidas provisionales adicionales se aplicarán para garantizar el entorno de la facultad y la ruta turística. La respuesta del Ayuntamiento, anunciadora de una intervención, aún no se ha materializado en trabajos en obra.
| Concepto | Detalle |
|---|---|
| Evento | Derrumbe parcial de la muralla |
| Fecha | 26 de agosto de 2025 |
| Informe técnico | Octubre de 2025: riesgo e intervención urgente |
| Presupuesto recomendado | 170.000 euros |
| Estado actual | Vallado; obra anunciada no ejecutada |
Para los vecinos y los usuarios de la UNED y de la Facultad de Biblioteconomía, la incertidumbre genera inconvenientes cotidianos y una percepción de abandono sobre parte del patrimonio defensivo de la ciudad. Además, la presencia continuada de humedades y la falta de drenaje efectivo pueden agravar las patologías estructurales con el paso del tiempo y con condiciones meteorológicas adversas.
Ante la situación, asociaciones locales y técnicos insisten en la necesidad de priorizar la actuación propuesta, garantizar la vigilancia del tramo y acelerar los plazos de contratación. La conservación de la muralla no sólo es una cuestión arqueológica, sino también de seguridad y de uso público; la demora en su reparación mantiene un símbolo histórico de Badajoz en una situación vulnerable.