Una obra emblemática que no termina de arrancar
La construcción del embalse de Castrovido, en el término de la Sierra de la Demanda, afronta una nueva fase de dificultades técnicas cuando, transcurridos más de veinte años desde el inicio de los trabajos, la presa continúa sin completar su puesta en carga. Las intervenciones de emergencia para atajar filtraciones han hecho subir el coste total por encima de 256 millones de euros, pero aún no hay fecha cerrada para que la instalación funcione a pleno rendimiento.
El proyecto, que anegó para siempre lugares con valor paisajístico y patrimonial como la antigua zona llamada Los Vados, ha generado desde su gestación una fuerte controversia entre vecinos, herederos de bienes afectados y colectivos ecologistas. A pesar de las protestas iniciales, las obras siguieron su curso y transformaron tramos del valle del Arlanza, donde hubo propiedades privadas que quedaron sumergidas.
Problemas recurrentes de filtraciones y reparaciones
Las dificultades detectadas en la estructura han obligado a ejecutar trabajos de emergencia en varias ocasiones. El expediente constructivo y los sucesivos reparos para sellar fugas evidencian que el mantenimiento y la fiabilidad hidrológica del vaso aún no están garantizados. Estos trabajos extraordinarios han contribuido de forma significativa al incremento del presupuesto global de la obra.
- Duración: más de dos décadas desde el inicio de las obras.
- Inversión acumulada: superior a 256 millones de euros incluyendo intervenciones de emergencia.
- Estado actual: presa sin puesta en carga completa y sin fecha cerrada de funcionamiento.
La prolongación de las obras tiene repercusiones concretas para la provincia: incertidumbre en la gestión del recurso hídrico, costes adicionales soportados por el erario y efectos sobre el territorio afectado por el embalse. Para los municipios próximos, la demora condiciona además proyectos locales vinculados al agua y al desarrollo rural.
Impacto sobre el paisaje y la memoria local
El anegamiento de áreas como la del viejo molino de 'El Colgao', vinculado históricamente a figuras como el escultor donostiarra que tuvo allí su refugio, subraya la alteración irreversible del paisaje. El patrimonio cultural ligado a esos lugares desaparecidos forma parte de las pérdidas asociadas a la ejecución del embalse, en un balance que también incluye beneficios potenciales —como la disponibilidad futura de agua para regadío o abastecimiento— aún por concretar ante esta demora.
Ante la persistencia de problemas técnicos, las administraciones implicadas se enfrentan al reto de justificar la continuidad de un proyecto cuyas expectativas iniciales se han visto erosionadas por la acumulación de costes y por la ausencia de un horizonte claro de funcionamiento. Para los vecinos de la provincia, la pregunta es práctica: cuándo y en qué condiciones llegará ese agua prometida y cómo se minimizarán los efectos ambientales y sociales residuales.
| Concepto | Situación |
|---|---|
| Tiempo de obras | Más de 20 años |
| Coste acumulado | Más de 256 millones de euros |
| Puesta en carga | No completada; sin fecha cerrada |
En los próximos meses será clave conocer los informes técnicos definitivos que expliquen las causas exactas de las filtraciones persistentes y el calendario de las reparaciones planificadas. Los vecinos, colectivos y gobiernos locales seguirán vigilantes ante cualquier decisión que modifique el alcance del proyecto o que implique nuevos desembolsos públicos.