El calor paraliza el desarrollo y reduce la salida comercial de la pera Conference
Las repetidas oleadas de altas temperaturas desde finales de junio han provocado que aproximadamente el 80% de las plantaciones de pera Conference en la provincia de Lleida presenten síntomas de estrés hídrico, según el diagnóstico trasladado por Unió de Pagesos. En varias fincas la afectación llega al 100%, lo que anticipa caídas significativas de producción en determinadas zonas.
La asociación agraria advierte que el calor extremo está secando el follaje y alterando los procesos fisiológicos del árbol: la respiración se ve dificultada y el desarrollo de los frutos se frena, lo que se traduce en calibres menores y, por tanto, menor salida comercial en un cultivo donde la dimensión es un factor clave de precio y venta.
“El árbol no puede asumir tanto calor”
Jaume Gardeñes, responsable del sector de vegetales en Unió de Pagesos, subraya que el problema no obedece a una carencia de riego: lo que falla es la capacidad del árbol para afrontar temperaturas que en las últimas semanas han superado ampliamente los 36 ºC. Además, el calor está provocando una floración atípica en pleno julio, un fenómeno cuya repercusión se extenderá a la campaña siguiente porque puede afectar a la inducción floral y, por ende, a la capacidad de producir frutos.
El conjunto de factores que ahora coinciden —> altas temperaturas, estrés de planta y la retirada de determinados fitosanitarios— se suma al avance de la plaga del fuego bacteriano en comarcas de la provincia, complicando aún más la gestión del cultivo.
- Impacto inmediato: frutos de menor calibre y menor valor comercial.
- Riesgo a medio plazo: floración anómala que puede reducir la próxima cosecha.
- Medidas solicitadas: Unió de Pagesos pide una reunión con el IRTA para evaluar alternativas técnicas.
Para los productores locales, la situación plantea decisiones difíciles: intensificar medidas de mitigación (sistemas de riego, manejo de canopia), buscar variedades más resistentes o, en casos extremos, replantear la composición de los cultivos. Gardeñes apunta también a la posibilidad de sustituir la variedad Conference por otras con mayor tolerancia al calor si las condiciones climáticas extremas se consolidan.
Desde el punto de vista económico, una reducción sostenida de calibres y producción puede afectar a la cadena de valor local: cooperativas, empaquetadoras y comercializadoras verían mermados volúmenes y márgenes. En una provincia donde la pera es un cultivo de referencia, cualquier descenso productivo repercute en el empleo estacional y en la facturación agrícola de las comarcas productoras.
| Variable | Situación actual |
|---|---|
| Afectación estimada | 80% de plantaciones |
| Casos severos | Algunas fincas con 100% de daño |
| Temperatura crítica | Parálisis a partir de 36 ºC |
Los productores que necesiten orientación técnica requieren medidas concretas: evaluación de estado hídrico del suelo y del árbol, manejo de riego por goteo o manto y adaptación de podas para reducir estrés. En paralelo, la petición de Unió de Pagesos para reunirse con el IRTA revela la demanda de soluciones basadas en investigación: selección varietal, prácticas agronómicas adaptadas y estrategias fitosanitarias compatibles con la normativa vigente.
Para los vecinos y agentes económicos de la provincia, el seguimiento de la situación será clave en las próximas semanas, tanto por la evolución de la ola de calor como por las decisiones que adopten las organizaciones agrarias y los servicios técnicos. La combinación de clima adverso y amenazas fitosanitarias anticipa una campaña compleja para una de las producciones emblemáticas de Lleida.