Concentración frente a la DGT por un atasco en las pruebas de conducción
Decenas de profesores de autoescuelas se plantaron ayer ante la sede provincial de la Dirección General de Tráfico (DGT) en Lleida para exigir soluciones urgentes a un problema que, según el sector, afecta ya a más de 5.000 alumnos en lista de espera. Los manifestantes denunciaron demoras de casi cinco meses para poder presentarse al examen práctico y reclamaron medidas que garanticen la continuidad del servicio.
La protesta la encabezó la Asociación de Autoescuelas de Lleida, que sitúa la raíz del conflicto en la insuficiente dotación de examinadores y en la elevada tasa de ausencias laborales dentro de la plantilla de la Prefectura Provincial de Tráfico (PPT). Desde el colectivo solicitan la incorporación y la estabilización de personal y una gestión que reduzca la provisionalidad y las bajas que interrumpen la planificación de convocatorias.
"Es una obligación venir aquí, la situación es insostenible"
La reivindicación incluye también peticiones sobre las infraestructuras: las autoescuelas piden una zona adecuada y digna para la realización de las pruebas prácticas, que consideran imprescindible para garantizar condiciones óptimas de seguridad y evaluación. El sector critica que episodios puntuales, como las jornadas masivas organizadas por la DGT en campañas extraordinarias, no suplan la necesidad de un calendario estable y predecible.
Impacto local y demandas concretas
Para la provincia de Lleida, las consecuencias son directas: jóvenes y adultos que completan su formación ven retrasado el acceso al permiso de conducir, lo que puede repercutir en su inserción laboral, movilidad y planificación personal. Las autoescuelas alertan además del coste administrativo y económico que supone mantener cursos y prácticas en vilo hasta que se fija fecha de examen.
- Reclamación principal: aumento y estabilización de examinadores en la PPT.
- Demanda secundaria: mejora y habilitación de una zona específica para las pruebas prácticas.
- Preocupación: gestión interna que reduzca bajas y garantice calendario previsible.
La diputada de ERC por Lleida en el Congreso, Inés Granollers, apoyó públicamente la iniciativa y vinculó la solución posible a un debate competencial, planteando que la transferencia de funciones a la Generalitat podría facilitar respuestas adaptadas al territorio.
| Concepto | Datos declarados |
|---|---|
| Alumnos en espera | 5.000 |
| Demora estimada | casi 5 meses |
| Examinadores en plantilla (según sector) | 9 (reclaman que todos estén operativos) |
El pulso entre el sector y la DGT plantea varias preguntas prácticas para la ciudadanía: cómo se priorizan las citas, qué alternativas provisionales existen para reducir esperas y de qué manera se puede mejorar la coordinación entre autoescuelas y la administración. Fuentes del sector sostienen que sin una respuesta estructural la acumulación de solicitudes seguirá creciendo y la improvisación no resolverá la falta de continuidad en las convocatorias.
En las próximas semanas, las autoescuelas anuncian nuevas movilizaciones si no se producen avances y mantienen la petición de interlocución directa con la Prefectura provincial para acordar un plan que estabilice la plantilla de examinadores y mejore la organización de exámenes en la demarcación.
Para los vecinos de la provincia, la solución exigida por el sector no es solo una cuestión administrativa: supone recuperar previsibilidad en un trámite que condiciona movilidad, empleo y vida cotidiana.