Alcaldes del Camp piden claridad y responsabilidad ante la posible pérdida de empleo
Los principales responsables municipales del entorno del polo petroquímico de Tarragona mostraron este miércoles una postura conjunta ante el anuncio de reducción de plantilla de la multinacional Dow Chemical. La reunión, celebrada en la Casa Canals de Tarragona y convocada por el alcalde Rubén Viñuales, congregó a representantes de una decena de municipios que exigieron a la empresa «la máxima transparencia» sobre el alcance y el calendario de los despidos anunciados.
La compañía comunicó en junio una decisión de ajuste a nivel global que afecta a una plantilla de aproximadamente 4.500 personas en todo el mundo y que contempla la eliminación de 138 puestos en el Estado español. En este contexto, los alcaldes alertaron de que Tarragona concentra la mayoría de la plantilla española: 687 de los 732 trabajadores referidos en el territorio nacional, por lo que cualquier recorte tendría un impacto directo en el tejido productivo y social del Camp de Tarragona.
Los alcaldes reclamaron a Dow «la máxima transparencia» sobre el «abasto» del proceso y apelaron a la responsabilidad social, territorial e industrial de la empresa.
Los municipios con presencia en la reunión fueron Tarragona, Reus, Vila-seca, Constantí, Valls, el Morell, la Pobla de Mafumet, la Canonja, Vilallonga del Camp y Perafort. Los asistentes subrayaron la necesidad de articular una respuesta institucional coordinada para proteger el empleo, las capacidades técnicas y el futuro industrial del territorio.
- Demanda de información precisa sobre cómo y cuándo se ejecutarán los despidos.
- Reclamación de medidas que garanticen la continuidad de la actividad industrial y la protección de las personas afectadas.
- Compromiso de acción conjunta entre municipios para presentar una postura única ante la empresa y otras administraciones.
La empresa justifica la medida como un proceso encaminado a «impulsar el crecimiento y la productividad mediante la simplificación del modelo operativo, la optimización de los procesos, el ajuste de la estructura de costes y la mejora del servicio a los clientes». Los alcaldes, por su parte, alertan de que la literalidad de esos argumentos no puede traducirse en decisiones que minen la empleabilidad local ni el conocimiento industrial acumulado en años en el polo químico tarraconense.
El órgano municipal abrió además la posibilidad de promover acciones y mesas de trabajo para explorar alternativas y mecanismos de mitigación. Entre las prioridades señaladas por los representantes locales figuran la exigencia de planes de recolocación o reconversión profesional, el seguimiento del cumplimiento de la normativa laboral y la petición de interlocución directa con los responsables de Dow para precisar cómo se distribuirán los ajustes anunciados en el Estado.
| Ámbito | Empleo afectado |
|---|---|
| Mundial (plantilla) | 4.500 empleados |
| Estado español (reducción anunciada) | 138 puestos |
| Tarragona (plantilla en España) | 687 de los 732 totales en España |
Para los vecinos de la provincia, la convocatoria pone de manifiesto la potencial dimensión territorial del ajuste: no se trata únicamente de puestos de trabajo concretos, sino del riesgo de erosión de cadenas de suministro, de empresas auxiliares y de la base de conocimiento técnico que sustenta la actividad petroquímica. Además, cualquier reducción en el polo químico puede tener efectos indirectos en la economía local, desde el comercio hasta los servicios públicos que sostienen a las familias de los trabajadores.
Los próximos pasos anunciados por los mandatarios locales incluyen la solicitud formal de información a la empresa, la coordinación con sindicatos y la exploración de contactos con la Generalitat y el Gobierno central para articular respuestas que reduzcan impactos sociales y preserven la capacidad industrial del Camp de Tarragona.