La economía norteamericana mostró en junio una desaceleración del ritmo en su sector servicios, aunque el mercado laboral dio señales de fortaleza. El Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM) situó su índice de gestores de compras del sector no manufacturero en 54,0, por debajo de los 54,5 registrados en mayo; cualquier lectura superior a 50 sigue indicando expansión.
Qué midieron los indicadores y qué significan
El informe destaca movimientos divergentes dentro de la encuesta: mientras varios subíndices muestran menor dinamismo, otros apuntan a persistencia en la actividad y mejoras puntuales en el empleo. Entre los elementos más relevantes figuran:
- Nuevos pedidos: se moderaron hasta 55,1 desde 57,3 en mayo, lo que sugiere una relajación de la demanda adicional que había impulsado compras anticipadas.
- Cartera de pedidos: registró un aumento, indicando que, pese a la desaceleración de nuevos encargos, el volumen acumulado sigue sosteniendo actividad.
- Precios pagados: descendieron a 67,7 desde 71,3, una señal de que la inflación de costes en servicios se ralentiza aunque permanece en niveles elevados.
El texto del ISM sitúa estos movimientos en el contexto del episodio reciente de tensión en Oriente Medio, que llegó a encarecer materias primas y energía. La posterior tregua redujo la presión sobre los precios del crudo y contribuyó a aliviar parte del impulso inflacionario en el sector de servicios.
Implicaciones para la política económica y las empresas
La combinación de menor ritmo en nuevos pedidos y caída en los precios pagados puede suavizar las expectativas de inflación a corto plazo, pero los economistas advierten que la inflación subyacente podría seguir elevada por otros factores. En particular, la inversión empresarial en tecnologías como la inteligencia artificial está elevando la demanda de componentes tecnológicos y semiconductores, elevando precios en esos segmentos.
Para la política monetaria, estos datos ofrecen una lectura mixta: la moderación de presiones de precios podría dar margen a los bancos centrales para evaluar la trayectoria de tipos; sin embargo, la resiliencia del empleo mantiene el dilema entre sostener la actividad y vigilar la inflación.
Plazos de entrega y cadena de suministros
El informe subraya además que los plazos de entrega siguen siendo largos: aunque el indicador de entregas se moderó, los proveedores continúan tardando más en servir insumos, lo que sigue condicionando la producción y los costes en distintos sectores.
| Concepto | Mayo | Junio |
|---|---|---|
| Índice ISM no manufacturero | 54,5 | 54,0 |
| Nuevos pedidos | 57,3 | 55,1 |
| Precios pagados | 71,3 | 67,7 |
En resumen, el sector servicios estadounidense mantiene expansión, aunque a un ritmo algo menor, con la buena noticia de la recuperación del empleo después de tres meses de contracción. Ello obliga a vigilar la evolución de la inflación subyacente y la dinámica de la demanda de bienes tecnológicos, factores que influirán en decisiones empresariales y en la orientación de la política económica internacional.