Un protocolo para homogeneizar un recurso terapéutico en salud mental
La Gerencia de Atención Integrada de Albacete, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), ha presentado el ‘Protocolo Comfort Room’, un documento diseñado para unificar los criterios de utilización de estas salas pensadas para favorecer la autorregulación emocional y prevenir episodios de agitación en personas atendidas por los servicios de Salud Mental. La iniciativa, fechada el 12 de julio de 2026, responde a la búsqueda de prácticas clínicas más respetuosas con la autonomía y los derechos de los pacientes.
Las denominadas Comfort Room son espacios con control ambiental y recursos sensoriales que pretenden ofrecer un entorno seguro para la relajación y la modulación sensorial mediante intervenciones no farmacológicas. Según el protocolo, su uso se orienta a la reducción de la ansiedad y a evitar la escalada hacia medidas más restrictivas.
El desarrollo del documento ha contado con la participación de un equipo multidisciplinar de profesionales. El objetivo declarado es garantizar una aplicación homogénea, segura y basada en la evidencia, tanto para la práctica clínica diaria como para la formación continuada de los equipos que atienden a personas con trastornos mentales.
El marco conceptual que subyace al protocolo encaja con la tendencia internacional hacia una atención de Salud Mental centrada en la persona y orientada al proceso de recuperación. Entre las prioridades figura asegurar que las medidas de apoyo no supongan una sustitución de la participación activa del paciente en la gestión de su crisis, sino que faciliten la estrategia terapéutica colaborativa.
¿Qué plantea el protocolo?
- Definir criterios claros de indicación y exclusión para el uso de las Comfort Room.
- Establecer pautas de seguridad y registro de intervenciones para evaluación clínica y mejora continua.
- Promover intervenciones individualizadas con recursos sensoriales adaptados a cada persona.
- Incorporar la formación del personal y la participación del paciente en el plan de cuidados.
Estos elementos buscan, de forma articulada, minimizar la necesidad de recurrir a medidas coercitivas y fomentar un acompañamiento terapéutico basado en la escucha, la confianza y el respeto.
Fuentes de la Gerencia señalan que el protocolo servirá además como herramienta para la mejora continua del recurso asistencial, permitiendo evaluar su impacto en indicadores clínicos y en la experiencia de los usuarios y profesionales. La iniciativa se presenta como un ejemplo de cómo integrar recursos no farmacológicos en la cartera de servicios en salud mental dentro de la sanidad pública regional.
| Aspecto | Objetivo |
|---|---|
| Ambiente controlado | Favorecer la modulación sensorial |
| Intervenciones no farmacológicas | Disminuir ansiedad y agitación |
| Formación profesional | Homogeneizar prácticas y asegurar seguridad |
La consolidación de estas salas en Albacete plantea preguntas relevantes para otras comunidades autónomas: cómo medirán su eficacia, qué protocolos de evaluación se aplicarán y en qué medida se extenderá este enfoque a otros dispositivos asistenciales. Esas respuestas serán claves para determinar si el modelo puede escalarse y contribuir a un cambio más amplio en la atención en Salud Mental en España.