Presión autonómica por dos ejes claves de conexión con León
El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, ha reclamado con firmeza al Gobierno de España que plantee una salida a la situación de la AP-66 y que actúe para desbloquear la autovía entre Ponferrada y La Espina. En una entrevista publicada en un medio leonés, Barbón situó ambas infraestructuras como prioridades para mejorar las comunicaciones entre Asturias y Castilla y León y subrayó el perjuicio que causan las actuales condiciones de la autopista.
Sobre la AP-66, el presidente regional apeló a una actuación que ponga fin a la situación que considera injusta para ambas comunidades después de que la Unión Europea haya declarado ilegal la prórroga de la concesión hasta 2050. Barbón criticó que se mantenga un peaje "cuando ni siquiera se da un buen servicio" y afirmó que corresponde al Gobierno central plantear una solución, aunque no lo consideró único responsable del problema.
“Pagar el peaje de la AP-66 cuando ni siquiera se da un buen servicio es una absoluta vergüenza”
En relación al precio del peaje, el presidente recordó la intervención del Tribunal Supremo, que ha determinado que debería revisarse el importe en función del servicio prestado durante las obras en la infraestructura.
En cuanto a la conexión por autovía entre Ponferrada y La Espina, Barbón insistió en la necesidad de impulsar este proyecto, largamente reclamado por el Bierzo y por amplios sectores económicos y sociales de la zona. El Principado ha propuesto avanzar, incluso con actuaciones propias, en el tramo entre La Espina y Tineo con la mirada puesta en una futura conexión con Castilla y León.
- Reclamación al Gobierno central para desbloquear la situación de la AP-66 y abordar la prórroga declarada ilegal por la UE.
- Demanda de revisión del precio del peaje tras las obras, en línea con lo señalado por el Tribunal Supremo.
- Propuesta de que Asturias avance por su cuenta en el tramo La Espina–Tineo si el Ejecutivo no impulsa la autovía Ponferrada–La Espina.
Barbón planteó además una llamada a la Junta de Castilla y León para que colabore en el impulso de la autovía: «Si el Gobierno no desatasca el proyecto, hagámoslo nosotros», afirmó, en línea con su intención de que los ejecutivos autonómicos actúen cuando la administración central no lo hace.
| Proyecto | Situación/posicionamiento de Barbón |
|---|---|
| AP-66 (autopista) | Exigencia de solución por parte del Gobierno central tras la declaración de ilegalidad de la prórroga; petición de revisión del peaje por servicio prestado. |
| Ponferrada–La Espina (autovía) | Impulso del proyecto; propuesta de ejecutar al menos el tramo La Espina–Tineo desde Asturias si Madrid no actúa; invitación a la Junta a sumarse. |
Para los vecinos asturianos, estas declaraciones suponen el recordatorio de una reivindicación continua sobre la que se han acumulado demandas empresariales y sociales. La resolución de la cuestión del peaje en la AP-66 podría repercutir en los costes de transporte y en la movilidad diaria, mientras que la ejecución de la autovía Ponferrada–La Espina influiría en la accesibilidad del occidente asturiano y en las conexiones con el Bierzo.
La postura de Barbón abre un plazo de expectativas sobre los pasos que dará el Gobierno central y sobre la capacidad de colaboración entre administraciones para cerrar acuerdos técnicos y financieros que permitan avanzar en ambas infraestructuras. Mientras tanto, la posibilidad de que el Principado asuma parte del impulso proyecta un escenario de iniciativas autonómicas complementarias a la actuación estatal.
La cuestión permanece, por tanto, en el foco político y en la agenda de infraestructuras de la región, con consecuencias directas para el transporte de personas y mercancías y para el desarrollo económico del suroccidente asturiano y las comarcas limítrofes.