Canarias acelera la reducción de ratios y enfrenta la falta de espacio en 68 centros
Canarias ha decidido anticiparse al calendario previsto por el Ministerio de Educación para reducir el número de estudiantes por aula y concluir el proceso antes del curso 2027/2028. El Gobierno regional ha calculado que la medida requerirá una inversión de 92.190.000 euros y la creación de 1.184 grupos adicionales. Pero en la práctica existe un problema logístico: 68 centros del archipiélago no disponen de espacio para ampliar su oferta de aulas, un bloqueo que se concentra principalmente en el sur de Tenerife y en zonas de Fuerteventura y Lanzarote.
La reducción de ratios es una reforma de alcance nacional, pero las comunidades tienen margen para fijar su propio ritmo. Canarias ha optado por acelerar el calendario y, consciente de los cuellos de botella en infraestructuras, ya contempla soluciones temporales y planes a medio plazo. Entre las medidas para atender a los centros sin capacidad física de ampliación figura la asignación de horas de apoyo y la figura de la docencia compartida, que permitirá trabajar a dos docentes en un mismo aula cuando no sea viable dividir el grupo.
"Como en estos casos es más complejo crear nuevos grupos, se han facilitado recursos adicionales"
La alternativa de incorporar profesorado de apoyo busca garantizar que la reducción de la ratio tenga efecto educativo aun cuando no sea posible abrir nuevas aulas. Esta fórmula pretende evitar que los centros incumplan la nueva normativa, aunque las autoridades regionales reconocen que no sustituye a la creación de instalaciones. La Consejería de Educación remarca que la solución definitiva pasa por ampliar centros existentes y construir nuevas infraestructuras en las zonas más afectadas.
Para ello, Canarias cuenta con el Plan Estratégico de Infraestructuras Educativas de Canarias 2024-2035, un marco que prevé actuaciones de ampliación y nuevas construcciones. Sin embargo, el plan opera en horizontes temporales más largos que la ambición de terminar la reducción de ratios en menos de dos años, por lo que las actuaciones inmediatas deberán combinar planificación de obras y recursos humanos adicionales.
- Problema inmediato: falta de espacio físico en 68 centros.
- Solución temporal: profesorado de apoyo y docencia compartida.
- Solución estructural: ampliaciones y nuevas construcciones dentro del Plan 2024-2035.
Para familias y alumnado, estos cambios implican varios aspectos prácticos: vacantes y ratios que podrán bajar, pero con posibles usos compartidos del aula y reorganización de horarios si se recurre a docencia compartida; además, la creación de 1.184 grupos adicionales plantea la contratación de profesorado y la necesidad de trasladar o adaptar recursos educativos. Desde el punto de vista de la escolarización, las zonas con mayor crecimiento poblacional —especialmente en el sur de Tenerife y determinadas áreas de Fuerteventura y Lanzarote— serán prioritarias en la planificación de infraestructuras.
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Centros sin espacio suficiente | 68 |
| Coste estimado | 92.190.000 € |
| Grupos adicionales necesarios | 1.184 |
| Plazo regional ambicionado | Curso 2027/2028 |
| Plan de infraestructuras | 2024-2035 |
Las comunidades y los centros deberán seguir los criterios de planificación y escolarización que acompañen la reforma estatal, especialmente en lo relativo a la asignación de recursos humanos. Para los padres es relevante conocer que, en los contextos donde no sea posible segregar grupos por limitación física, el apoyo se ofrecerá dentro del aula, lo que puede repercutir en la organización diaria: horarios, equipos docentes y, en algunos casos, distribución temporal de espacios. A medio plazo, las obras previstas en el Plan Estratégico serán las que permitan cumplir la ratio de forma sostenida sin depender de soluciones provisionales.
La ejecución de estas medidas requerirá coordinación entre la Consejería, los ayuntamientos y la comunidad educativa para priorizar intervenciones y asegurar que la disminución de la ratio se traduzca en una mejora real de la calidad educativa, y no solo en un ajuste administrativo. Las familias y los centros deben estar atentos a las convocatorias de plazas y a la asignación de recursos docentes que la Consejería comunique en los próximos meses.