Compromiso municipal ante el riesgo en Casablanca
La Asociación de Vecinos de Casablanca ha acogido con cautela el anuncio realizado por el Ayuntamiento de Cuenca para afrontar el desbroce de los terrenos de ADIF situados junto al paso a nivel del barrio en caso de que la empresa pública no actúe a corto plazo. El equipo de Gobierno confirmó en el último Pleno que ya se ha requerido formalmente a ADIF la limpieza de la parcela y que, si persiste la inacción, la administración local ejecutará los trabajos de forma subsidiaria.
El pronunciamiento municipal se produce tras la denuncia pública de los vecinos, que describen la zona como una “selva” en pleno centro de Cuenca por la acumulación de maleza seca, residuos y basuras, una combinación que incrementa el riesgo de incendio. La asociación recuerda además que el pasado verano se registraron dos fuegos en el entorno, lo que obligó a intervenir a los bomberos.
Vecinos: apoyo con vigilancia y sin plazos indefinidos
La presidenta del colectivo vecinal, Mari Carmen Checa, traslada un respaldo condicionado al anuncio municipal, subrayando que el apoyo no será ilimitado en el tiempo. La prioridad del barrio es constatar el inicio efectivo de los trabajos sobre el terreno.
“las máquinas trabajando”
Checa sitúa el foco en el desenlace: tras múltiples gestiones sin respuesta por parte de ADIF, el barrio busca una solución ejecutiva que elimine el combustible vegetal y reduzca la exposición a incendios en plena temporada estival. Según explica, la asociación ha remitido dos escritos a la empresa pública, sin contestación, y el concejal de Medio Ambiente ha reforzado esa vía con nuevos requerimientos.
Respuesta del Ayuntamiento y vía subsidiaria
En la sesión plenaria, el concejal de Medio Ambiente, Alberto Castellano, confirmó que el Ayuntamiento ha instado a ADIF a realizar el desbroce y anunció que, de demorarse la actuación, será la propia administración local quien ejecute la limpieza. La iniciativa municipal llega tras un ruego del Grupo Municipal Popular, que pidió requerir la intervención de la empresa titular del suelo y, de persistir la inacción, actuar para mitigar el riesgo.
“El compromiso que el Ayuntamiento ha dicho es firme”
La asociación valora que el Consistorio haya seguido el expediente desde el inicio de las reclamaciones vecinales y que se plantee, además, mantener contactos con otras administraciones si fuera necesario. Los residentes insisten en que, más allá del titular de la parcela, lo esencial es retirar la maleza, sanear el entorno y reducir la vulnerabilidad del barrio frente al fuego.
Una «selva» en el centro: impacto y prioridades
El estado de abandono de la parcela altera tanto la seguridad como la imagen urbana en un enclave de tránsito habitual. La presencia de maleza seca y residuos multiplica el peligro en jornadas de altas temperaturas y viento, y complica la labor preventiva. Para los vecinos, el desbroce es una medida básica de prevención de incendios y de salubridad, al tiempo que contribuiría a recuperar el uso y la seguridad del entorno inmediato al paso a nivel.
- Reducción del riesgo de incendio mediante retirada de maleza y limpieza de residuos.
- Mejora de la seguridad y salubridad en un área transitada del barrio de Casablanca.
- Activación de la actuación municipal si la entidad titular del suelo no responde.
Qué está sobre la mesa
La secuencia de actuaciones parte de los requerimientos ya enviados a ADIF. Si la empresa pública no interviene con rapidez, el Ayuntamiento ha anunciado que asumirá el desbroce. La asociación, por su parte, mantendrá la vigilancia vecinal y la movilización hasta que el operativo sea visible sobre el terreno.
| Actor | Terreno/Competencia | Acción anunciada |
|---|---|---|
| ADIF | Parcela junto al paso a nivel | Requerida a desbrozar |
| Ayuntamiento de Cuenca | Competencia subsidiaria | Ejecutará el desbroce si ADIF no actúa |
| Asociación de Vecinos de Casablanca | Vigilancia vecinal | Movilización hasta ver trabajos in situ |
En este contexto, el barrio “da un voto de confianza” a la respuesta institucional, pero demanda resultados verificables a pie de parcela. La prioridad compartida es clara: eliminar un foco de riesgo en un punto sensible del casco urbano y evitar que se repitan incidentes como los fuegos registrados el verano pasado.