El Auditorio Mar de Vigo acogió la gala de los XV Premios D.O. Ribeiro, una edición concebida para llevar el pulso de una de las denominaciones históricas de España a nuevos escenarios y reforzar su conexión con el público. Ante más de 200 personas, el Consejo Regulador distinguió a profesionales y entidades que han contribuido a reforzar el prestigio de la denominación y a expandir su cultura en la restauración, la formación, la comunicación y la producción vitivinícola.
Reconocimientos a una comunidad plural
El elenco de premiados en esta 15.ª edición reflejó la diversidad de perfiles que sostienen el ecosistema del Ribeiro: desde la crítica y la sumillería hasta el viñedo, las asociaciones y los espacios de vino. Entre los galardonados figuran José Peñín; la sumiller y formadora Manuela Romeralo; el viticultor Ramón Senra; la asociación AGASU; la Guía Paadín; y los locales Detapaencepa, AVeleira Viños y El Capitán. La ceremonia puso el foco en su función como auténticos embajadores de una zona que reivindica sus variedades autóctonas, su paisaje y su manera de entender el vino.
La organización subrayó, además, el papel de la alta gastronomía como aliado estratégico. En ese contexto, Manuela Romeralo recibió el Premio Universo Sumiller por su defensa de las castas propias del Ribeiro y su impulso a estos vinos en mesas de máximo nivel. El reconocimiento encaja con la vocación del Consejo por intensificar la presencia en cartas nacionales e internacionales, reforzando identidad y consistencia.
Una edición con mensaje: futuro, formación y cohesión
La presidenta del Consejo Regulador, Concha Iglesias, hiló los galardones con un discurso que apeló a la responsabilidad colectiva ante los retos que condicionan el porvenir de la denominación. Señaló la pérdida de rentabilidad que pesa sobre el campo, con efectos directos sobre el relevo generacional y el abandono de viña, y reclamó redoblar la formación y adaptación frente a los impactos del cambio climático. Recordó, asimismo, la prioridad de consolidar la visibilidad del Ribeiro en los mercados exterior e interior mediante la calidad, las variedades propias y el consenso sectorial.
“contribuyen a hacer más grande nuestra denominación”
La intervención recuperó, además, los buenos resultados del último año, medidos por la mayor presencia en ferias internacionales y por reconocimientos en concursos de prestigio. La hoja de ruta pasa por capitalizar esas dinámicas, ampliando el alcance de la marca y su relato cultural a través de alianzas con profesionales, asociaciones y espacios especializados.
La Cata Oficial y el acento en las añadas
La gala incluyó la proclamación de los vinos distinguidos en la Cata Oficial, con tres referencias que dialogan con el territorio y sus añadas recientes. Los resultados, que combinan proyectos consolidados y nuevas miradas enológicas, reafirman el potencial de la zona para ofrecer vinos con identidad y proyección.
| Vino | Añada | Elaborador |
|---|---|---|
| Cordón de Santo André | 2025 | Gumersindo Diéguez Collarte |
| Casal de Paula | 2025 | Emilio Docampo Diéguez |
| Tarabelo | 2024 | Arco da Vella A adega de Eladio |
Una cultura del vino que trasciende la copa
En Vigo, el Ribeiro se presentó como un patrimonio vivo que combina historia, trabajo agrícola, divulgación y excelencia enológica. El reconocimiento a críticos, sumilleres, viticultores, guías y bares especializados evidencia que el prestigio de una denominación se construye en red: desde la parcela y la bodega hasta la mesa y los medios. Esa arquitectura colaborativa —afirmaron desde la organización— permite sostener el valor del territorio y situar a sus vinos en el lugar que merecen dentro y fuera de España.
El Consejo insistió en que la continuidad de ese relato exige decisiones compartidas. La mejora de márgenes en la viña, el impulso a la formación técnica y la adaptación climática emergen como pilares ineludibles para consolidar la calidad, proteger las variedades autóctonas y asegurar el relevo. La ceremonia, por tanto, fue tanto una celebración como una llamada a la acción, con la cadena de valor unida en torno a objetivos comunes.
- Un palmarés que reconoce el trabajo de críticos, sumilleres, viticultores, asociaciones y espacios de vino.
- Un diagnóstico claro: rentabilidad, relevo y clima como ejes de la agenda inmediata del sector.
- Una proyección exterior en ascenso, apoyada en la calidad y la identidad varietal.
Al cierre, quedó la impresión de una denominación que no se conforma con la inercia: quiere crecer sin renunciar a su esencia, singularizando su mensaje y ampliando su alcance. En ese horizonte, los Premios D.O. Ribeiro se consolidan como un altavoz que honra a quienes sostienen, día a día, el pulso cultural y vitivinícola del Ribeiro.