Una tarde cualquiera en Barcelona sirve de ejemplo: escuchar a profesionales que estudian el cerebro reunidos en una misma sala deja claro que la salud pública ya no se limita a los hospitales. En el FENS Forum 2026, que se celebra en Barcelona del 6 al 10 de julio, la neurocientífica Mara Dierssen —copresidenta del comité organizador y presidenta del Consejo Español del Cerebro— ha situado la salud cerebral en el centro del debate.
De la investigación al entorno urbano
Dierssen explicó que el congreso reúne a buena parte de la comunidad europea de neurociencia y subrayó la importancia de vincular los hallazgos científicos con decisiones de política pública. Entre las propuestas que planteó figura la creación de lo que llamó "ciudades cerebro-saludables", espacios que no solo monitoricen indicadores ambientales sino que adopten medidas concretas para reducir factores de riesgo —por ejemplo, la contaminación— que inciden en el desarrollo y el bienestar cognitivo.
"Hacer la historia ambiental de los pacientes"
La experta explicó la utilidad clínica de recopilar datos sobre dónde vive la gente y dónde pasó su infancia para conocer la exposición a contaminantes y, con ello, poder predecir o incluso revertir efectos adversos en la salud cerebral. Esa práctica, que vincula epidemiología ambiental y neurociencia, apunta a una medicina más preventiva y contextualizada.
Implicaciones para el sistema sanitario y la sociedad
La puesta en valor de la salud cerebral implica cambios en varios niveles: desde la planificación urbana hasta la historia clínica de cada paciente. Estos son algunos ámbitos que emergen del debate en Barcelona:
- Prevención: identificar exposiciones tempranas que afectan al desarrollo cognitivo.
- Política urbana: diseñar ciudades que reduzcan contaminantes y favorezcan entornos estimulantes.
- Atención sanitaria: incorporar la historia ambiental en la evaluación clínica.
El enfoque defendido por Dierssen pone en evidencia la necesidad de coordinación entre científicos, gestores públicos y profesionales de la salud. No se trata solo de avanzar en laboratorio, sino de traducir esos avances en medidas tangibles que mejoren la calidad de vida y disminuyan el riesgo de enfermedades neurológicas a largo plazo.
| Evento | Fechas | Organizadores |
|---|---|---|
| FENS Forum 2026 | 6-10 de julio | Federación de Sociedades Europeas de Neurociencia (FENS) y Sociedad Española de Neurociencia (SENC) |
El congreso, además de reunir a investigadores de toda Europa, sirve como plataforma para impulsar conceptos nuevos —como el de ciudades cerebro-saludables— que exigen cambio institucional y voluntad política. Para miles de pacientes y familias, integrar el contexto ambiental en la atención podría marcar la diferencia entre la intervención tardía y la prevención eficaz.
En términos prácticos, la propuesta de Dierssen plantea retos y oportunidades: adaptar la formación clínica, crear sistemas de registro ambiental accesibles y diseñar políticas urbanas que protejan el desarrollo cognitivo desde la infancia. El debate abierto en Barcelona impulsa la pregunta clave: ¿estamos dispuestos a considerar la salud del cerebro como un activo público que requiere inversión y planificación?