El calor extremo reduce leche y huevos y provoca muertes en pequeñas explotaciones
Las recientes olas de calor que atraviesan la provincia de Burgos están afectando de forma palpable a las granjas y a la producción ganadera. Productores y organizaciones agrarias alertan de pérdidas en rendimientos, aumento de mortalidad entre animales de menor tamaño y mayores dificultades para refrigerar las instalaciones.
Según la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), el estrés térmico está provocando una caída generalizada en la producción: menos litros de leche, menos huevos y animales de engorde que reducen o dejan de comer. Estas consecuencias impactan tanto en explotaciones familiares como en granjas más grandes y agravan la precariedad de un sector que, en muchos casos, no puede afrontar inversiones para adaptar naves.
"Esto acaba, por desgracia, con los animales más pequeños. En el caso de los de engorde la pérdida es grande porque no quieren comer; mientras que luego la producción de leche y huevos se detiene"
La UCCL, a través de su coordinador Juan Antonio Arlanzón, cifra el descenso de rendimientos de forma orientativa en torno al 20–25% en muchas explotaciones, con casos puntuales que llegan al 40%, como ocurre en algunas granjas de ovino para leche en Santa María del Campo.
- Producción láctea: reducción de litros en ordeño y pérdida de calidad en algunos casos.
- Huevos: menor tamaño y cáscaras más finas, lo que complica su comercialización.
- Ganado de engorde: disminución de la ingestión y aumento de mortalidad entre animales jóvenes.
Estas pérdidas no sólo suponen menores ingresos inmediatos, sino que también generan costes extras: alimentación compensatoria, tratamientos veterinarios y, en ocasiones, la necesidad de retirar animales muertos. La situación exige medidas de corto y medio plazo para proteger la rentabilidad de las explotaciones y la salud animal.
| Concepto | Descenso estimado |
|---|---|
| Rendimiento medio en explotaciones | 20–25% |
| Casos puntuales (ej.: leche en ovino) | 40% |
Los agricultores explican que refrigerar naves de forma eficaz requiere inversiones en sistemas de ventilación, nebulización o aislamiento, gastos que muchas explotaciones no pueden asumir en el contexto económico actual del sector. Por ello, desde la UCCL se solicita la puesta en marcha de ayudas directas o programas de apoyo para modernizar las instalaciones y mitigar el impacto de episodios climáticos extremos.
Para los vecinos de la provincia, las repercusiones pueden traducirse en variaciones en la oferta y el precio de productos básicos como la leche y los huevos, así como en una posible merma de la actividad económica en municipios con fuerte presencia ganadera. También existe un componente de seguridad alimentaria y bienestar animal que exige atención inmediata por parte de las administraciones competentes.
En las próximas jornadas, y según las previsiones meteorológicas que mantienen temperaturas elevadas, el sector tendrá que adaptarse a un escenario en el que estos episodios podrían repetirse con mayor frecuencia, lo que refuerza la demanda de medidas estructurales y de respaldo desde las administraciones provinciales y autonómicas.