Campaña para eliminar las líneas aéreas que afean los cascos históricos
La Asociación de Pueblos Más Bonitos de España ha puesto en marcha una campaña para eliminar el cableado aéreo de los cascos históricos de los municipios adheridos, una reclamación que alcanza en la provincia de Almería a Lucainena de las Torres, Mojácar y Níjar. Los impulsores de la iniciativa denuncian que, a pesar de esfuerzos locales para preparar obras de soterramiento, las compañías suministradoras no completan el traslado de sus redes, dejando instalaciones visibles durante meses o años.
El problema se presenta en muchas localidades de pequeño tamaño, donde los ayuntamientos han afrontado con recursos propios obras previas, como la apertura de zanjas y la instalación de canalizaciones, sin que el proceso llegue a su fin por la falta de actuación de las empresas responsables. La asociación pone el foco en la contradicción entre la legislación existente en varias comunidades autónomas, que obliga al soterramiento en conjuntos históricos, y la ausencia de ejecución efectiva de esas normas.
"Lo más preocupante es que en muchas comunidades autónomas la legislación ya obliga a soterrar este cableado en los conjuntos históricos. El problema no es la falta de leyes, sino la falta de voluntad para hacerlas cumplir"
En su comunicado, la organización subraya también la desigualdad entre municipios que cuentan con recursos y los que no: mientras algunos núcleos han completado las obras —casos citados fuera de la provincia como Pedraza o Albarracín—, más del 90 % de los pueblos asociados aún presentan cables en fachadas y calles patrimoniales.
Medidas solicitadas y efectos locales
La campaña reclama cuatro actuaciones concretas y urgentes:
- La creación de un fondo específico para el soterramiento en conjuntos históricos rurales.
- Que las comunidades autónomas exijan el cumplimiento de sus propias leyes de patrimonio.
- Que las compañías eléctricas y de telecomunicaciones asuman la responsabilidad del traslado de redes.
- La retirada definitiva del cableado ya en desuso.
Para los municipios almerienses adheridos este debate tiene consecuencias prácticas: además del impacto visual sobre el paisaje urbano y el potencial turístico, el soterramiento supone un coste que muchos ayuntamientos no pueden asumir sin ayudas externas. En Lucainena de las Torres, por ejemplo, el Ayuntamiento ha ejecutado y costeado obras municipales para preparar el soterramiento en dos calles clave —entre ellas la vía principal—, pero la actuación queda incompleta si no se retiran las líneas aéreas.
Contexto comparado y cuestiones pendientes
La asociación recuerda que otros países europeos llevan años protegiendo su patrimonio mediante el enterramiento de redes de suministro y telecomunicaciones. En España, la proliferación de cableado en los cascos históricos plantea un debate sobre la coordinación entre administraciones y operadores privados, así como sobre la necesidad de mecanismos de financiación que faciliten la ejecución plena de los proyectos.
Para los vecinos y responsables municipales de Almería, la campaña supone una llamada a la acción: demandar ayudas específicas, exigir a las compañías que cumplan con los compromisos y aplicar la normativa de protección del patrimonio para que las actuaciones iniciadas no queden a medias. El resultado tendrá impacto directo en la imagen de los centros históricos, en la calidad del espacio público y en la capacidad de atraer turismo cultural, una fuente de ingresos relevante para muchos pueblos de la provincia.
| Municipio | Situación mencionada |
|---|---|
| Lucainena de las Torres | Obras municipales preparatorias para soterramiento en dos calles |
| Mojácar | Miembro de la asociación, afectado por cableado en casco histórico |
| Níjar | Miembro de la asociación, presenta cableado aéreo en núcleo histórico |
La demanda lanzada desde la asociación abre ahora la puerta a que las administraciones provinciales y autonómicas definan medidas concretas que permitan completar los proyectos y evitar que las inversiones locales queden incompletas. Hasta entonces, el cableado aéreo seguirá condicionando la imagen de calles y plazas en muchos pueblos catalogados por su valor histórico.