Más control y menos sanciones: el objetivo municipal
El Ayuntamiento de Fuengirola ha puesto en marcha una nueva fase de control de la velocidad con la colocación de tres radares de control y ocho radares pedagógicos en distintos tramos de la ciudad. La iniciativa, según el equipo de Gobierno, busca «avanzar hacia una movilidad urbana más segura, sostenible e inteligente» y se enmarca en una estrategia más amplia que incluye pasos de peatones elevados, mayor señalización y un incremento de los controles de la Policía Local.
Los nuevos equipos de control se han instalado en vías de elevada circulación para intentar reducir la velocidad media y mejorar la convivencia entre vehículos y peatones. Con estos tres aparatos, Fuengirola prácticamente duplica los puntos de control fijo de velocidad que ya había a día de hoy, lo que marca un cambio en la política municipal en materia de seguridad vial.
- Radares de control (sancionadores): avenida Ramón y Cajal (cruce con calle San José); avenida de Las Gaviotas; Paseo Marítimo (esquina con calle General Rodrigo).
- Radares pedagógicos (informativos, no sancionadores): ocho dispositivos distribuidos en vías con tráfico significativo, uno de ellos en la avenida de Mijas.
«El objetivo, según el equipo de Gobierno, es avanzar hacia una movilidad urbana más segura, sostenible e inteligente.»
Los radares pedagógicos funcionan como aforadores que muestran en tiempo real la velocidad del vehículo para concienciar al conductor y fomentar el respeto a los límites establecidos, sin emitir multas. Por su parte, los tres radares sancionadores ya forman parte del conjunto de dispositivos permanentes que la ciudad utiliza para vigilar el cumplimiento de la normativa de circulación.
| Tipo | Cantidad | Ubicaciones señaladas |
|---|---|---|
| Radares de control | 3 | Avenida Ramón y Cajal (cruce c/ San José); Avenida de Las Gaviotas; Paseo Marítimo (esquina c/ General Rodrigo) |
| Radares pedagógicos | 8 | Distribuidos en varias vías; uno ubicado en Avenida de Mijas |
La concejala de Movilidad ha explicado que esta actuación responde a «las nuevas necesidades de la movilidad urbana» y pretende reforzar la seguridad en las vías especialmente transitadas. La colocación de estos equipos se suma a otras medidas locales previas y pretende integrarse en una política de calmado del tráfico que reduzca la siniestralidad y mejore la accesibilidad peatonal.
Para los vecinos y vecinas de Fuengirola, el impacto más inmediato será una mayor presencia de control en tramos concretos y la posibilidad de detectar excesos de velocidad antes de que se conviertan en riesgo. Los radares pedagógicos ofrecen, además, un elemento de aviso preventivo que puede ayudar a modificar comportamientos al volante sin recurrir únicamente a sanciones.
La instalación de estos equipos también plantea cuestiones prácticas: la necesidad de mantener una señalización clara sobre los límites de velocidad, la previsibilidad de las ubicaciones y la coordinación con campañas informativas para garantizar que la medida tenga un efecto real en la reducción de accidentes. El Ayuntamiento ha señalado que esta actuación forma parte de un paquete de iniciativas, por lo que en próximas semanas se esperan nuevos pasos encaminados al mismo fin.