Fuego activo en Ayabarrena y medidas agrícolas para reducir el riesgo
Un incendio forestal provocado por un rayo mantiene activo el fuego en la aldea de Ayabarrena, en el término municipal de Ezcaray. Según los partes informativos, en las labores de extinción están desplegadas 77 personas y medios aéreos, y las llamas han afectado ya 87 hectáreas de matorral y arbolado. El viento y la evolución del perímetro son los factores que más preocupan a los equipos operativos y a los vecinos.
En paralelo, ante la ola de calor que atraviesa la región —con máximas que se aproximan a los 40 grados—, la Consejería de Agricultura ha autorizado de forma excepcional el volteo y enterrado de rastrojos en cultivos y barbechos. La medida se toma con el objetivo explícito de reducir el riesgo de incendios en el entorno rural durante este episodio de temperaturas extremas.
La situación meteorológica complica las labores de control del incendio. Tras una tormenta nocturna hubo un alivio temporal que dejó las temperaturas en torno a los 33 °C, pero las previsiones apuntan a un nuevo ascenso térmico a lo largo del fin de semana, impulsado por vientos del sur-sureste que limitan el enfriamiento nocturno.
- Localización del incidente: Ayabarrena, aldea de Ezcaray.
- Recursos movilizados: 77 personas y medios aéreos.
- Superficie afectada: 87 hectáreas de matorral y arbolado.
- Medida preventiva: autorización excepcional para volteo y enterrado de rastrojos.
Los equipos de extinción trabajan en el cierre del perímetro y en evitar la aparición de nuevos focos. La vigilancia del viento es clave: un cambio de dirección podría reactivar llamas en zonas ya controladas y complicar la contención. Los servicios de emergencias mantienen advertencias a la población local y cercanías para extremar precauciones.
| Concepto | Dato |
|---|---|
| Personas movilizadas | 77 |
| Superficie afectada | 87 ha |
| Temperatura punta | ~40 °C |
Para los vecinos y las explotaciones agrarias de la zona la decisión sobre los rastrojos supone un alivio operativo y un dilema simultáneo: por un lado, permite actuar sobre restos vegetales susceptibles de arder; por otro, exige ejecutar esas labores con criterios de seguridad para no generar riesgos adicionales. La autorización gubernamental es temporal y busca mitigar el peligro durante el episodio de calor extremo.
Además del incendio en Ayabarrena, la región afronta un escenario generalizado de temperaturas muy altas que afecta a la vida diaria —desde la viabilidad de trabajos al aire libre hasta la salud pública y la presión sobre servicios de emergencia—. Las autoridades recuerdan las recomendaciones habituales: evitar actividades de riesgo en franjas horarias de máxima insolación, mantener precaución con material inflamable y atender las indicaciones de Protección Civil en caso de empeoramiento.
El avance y la contención del incendio quedan supeditados a la meteorología y a la coordinación de los medios desplegados. Mientras tanto, el permiso excepcional para labores agrícolas y las medidas de prevención buscan contener los factores que alimentan los incendios en una semana marcada por el calor extremo.