Es una escena que muchos reconocen: una familia con dudas frente a decisiones médicas complejas, llamadas telefónicas, papeles por revisar y la sensación de que el sistema puede fallar en el momento más delicado. Ese escenario cotidiano está ahora bajo la lupa en Columbia Británica, donde un documento interno del gobierno ha puesto de manifiesto una cifra inquietante: en 2024 más de la mitad de los expedientes relacionados con la Asistencia Médica para Morir (MAID) presentaron errores.
El informe y sus hallazgos
Según el informe al que ha tenido acceso Canadian Catholic News, en 2024 se registraron 4.169 solicitudes de MAID en esa provincia canadiense —un aumento cercano al 10% respecto a 2023— y la Unidad de Supervisión detectó 2.807 errores, lo que supone un 51,9 % de los casos. De esos incidentes, 353 supusieron problemas de cumplimiento de la normativa y precisaron acciones formativas dirigidas a médicos, enfermeras y farmacéuticos.
| Concepto | Cifra |
|---|---|
| Solicitudes MAID (2024) | 4.169 |
| Expedientes con errores | 2.807 (51,9 %) |
| Incidentes con incumplimiento legal | 353 |
| Porcentaje que falleció mediante MAID | 72 % |
| Solicitantes fallecidos por otras causas | 23 % |
| No cumplían requisitos | 4 % |
| Solicitudes retiradas | 1,4 % |
«Es muy impactante que exista una cantidad y un porcentaje tan elevados de errores en la Columbia Británica», afirmó Alex Schadenberg, director ejecutivo de la Coalición para la Prevención de la Eutanasia.
Contexto internacional y eco en España
El fenómeno no es aislado: a escala mundial, las cifras de muertes por eutanasia han crecido en países con regulaciones vigentes. Los Países Bajos, por ejemplo, pasaron de unos 6.300 casos en 2019 a 9.958 en 2024 y 10.341 en 2025, cifra que representó el 6 % del total de fallecimientos en ese país en 2025. En España, donde entró en vigor la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia (LORE), se notificaron 565 casos en 2025.
Los datos canadienses subrayan cuestiones prácticas que atraviesan a cualquier sistema sanitario que regule la muerte asistida: formación profesional adecuada, mecanismos de supervisión eficaces y claridad en los requisitos legales. Si estos elementos fallan, la confianza de pacientes y familias se resiente.
Qué implican los errores detectados
Los problemas constatados en Columbia Británica abarcan desde documentación incompleta hasta deficiencias en la disponibilidad o el manejo de fármacos, pasando por lagunas en el conocimiento de los criterios legales por parte del personal sanitario y farmacéutico. Como respuesta, las autoridades han planteado seguimientos y formación dirigida para garantizar que los expedientes cumplan la normativa y los estándares clínicos.
- La mayoría de las solicitudes concluyeron en muerte por MAID (72 %), pero un 23 % falleció por otras causas antes de completar el proceso.
- Un pequeño porcentaje (1,4 %) retiró su petición.
- Los errores detectados son similares a los del año anterior, cuando se registraron 2.833 incidentes en 3.808 expedientes.
Para los profesionales implicados y para las familias, estos informes son una llamada de atención: regular no basta si no se acompaña de controles, recursos y formación continuada. En España, donde el debate sobre la eutanasia todavía está asentándose en la práctica clínica, las lecciones provenientes de experiencias externas como la canadiense pueden servir para evitar fallos y garantizar que el ejercicio de un derecho se realice con todas las salvaguardas necesarias.
En último término, no se trata sólo de cifras sino de personas y momentos irrepetibles. La seguridad jurídica y clínica en procesos tan sensibles no es un detalle técnico: es la diferencia entre un tránsito asistido conforme a la ley y una experiencia que puede dejar a familias con dudas y profesionales con la sensación de no haber actuado con todas las garantías.